Se podrían escribir un sin número
de páginas describiendo la situación
similar que viven los guardias de seguridad, pero solo
continuaremos con la del guardia a quien llamaremos
Pedro, pues el temor de ser despedido y peor aún, el
de no encontrar trabajo por las condiciones críticas
del país, lo atemorizan y hacen que prefiera
obviar su verdadero nombre.
Pedro teme ser despedido por la Seguridad Técnica
de Honduras, Setech VIP, empresa de seguridad, donde
labora desde hace algún tiempo. Él
es uno de los guardias de seguridad del Hospital
Escuela en Tegucigalpa, hace turnos de 24 horas contínuas
de vigilancia, para tomar un descanso de igual cantidad
de tiempo.
Durante el momento de la entrevista, el movimiento
constante en sus manos y el temblor de sus labios,
denotaban el intenso nerviosismo que lo embargaba,
pero minutos después decidió hablar
y denunciar lo que asegura es un atropello por parte
de la empresa para la cual labora.
Cuando lo abordamos, creíamos que laboraba
para otra empresa, pues en su camisa y gorra se observa
el nombre de Setech VIP, una de las más de
200 empresas de seguridad del país, sin embargo
durante la conversación, Pedro aseguró que
en realidad se trata de la misma empresa cuyos propietarios
son los mismos que la Delta Security Services.

Guardia de seguridad Hospital escuela. |
Agregó además que simplemente, de
la noche a la mañana la empresa les dio nueva
gorra y monograma, esta vez con el nombre Setech
VIP, sin embargo lo que considera más grave
fue el documento que la empresa les hizo firmar y
mediante el cual, él y sus compañeros
perdían toda antigüedad, pues a partir
de ahí, comenzaban una nueva relación
de trabajo sin habérseles
cancelado los derechos laborales que
la Ley establece por obligatoriedad.
Los documentos que constaten la veracidad de las
palabras de Pedro fueron imposibles de obtener, pues
a ellos la empresa no les da oportunidad de tener
una copia de los papeles que firman. Sin
embargo y en relación a las denuncias de Pedro,
haremos mención a las 10 demandas laborales
contra Delta Security que se encuentran en los Juzgados
Primero y Segundo de Letras del Trabajo, en Tegucigalpa
y mediante las cuales, los demandantes exigen a Delta
Security Services el pago de sus derechos laborales,
como pago de horas extras, aguinaldo,
décimo
cuarto salario y vacaciones, entre otros.
Todas sin excepción no han prosperado, pues
a los inspectores de los juzgados del Trabajo se
les ha hecho imposible citar a Richard Swasey el
gerente-propietario de la Delta Security Services,
ya que éste personaje tiene la sede principal de
su empresa en La Ceiba, Atlántida,
a cientos de kilómetros de Tegucigalpa.
Aquí en Tegucigalpa se nos hace imposible
localizarlo pues no tienen sede y si un empleado
quiere que se le cite, tiene que pagar los gastos
de viaje y estadía en La Ceiba, es lo que
dicen los inspectores del Trabajo. Por otra parte,
tomando en cuenta los míseros sueldos que
reciben, qué vigilante estaría en condiciones
de pagar por ese viaje?, dijo el denunciante.

Richard Swasey gerente-propietario de Delta Security Service. |
“Definitivamente en este tipo de empresas el inconveniente
son las dificultades para poder requerir o citar
a los que representan la empresa y estas dificultades
son legales”, dijo a Revistazo.com la titular del
Juzgado de Letras Segundo del Trabajo, Reina Solórzano.
Solórzano agregó que aunque no quiere
especular, en ocasiones se convierte en una cultura,el
aconsejar a las empresas no dejarse citar cuando
lo contrario que denotaría un buen asesoramiento
sería que la empresa investigue la demanda
en su contra y afrontarla.
Revisando los expedientes de las demandas contra
Delta, encontramos el número 1261 del Juzgado
Segundo del Trabajo, en el cual los señores
Juan Salgado, José Salgado, Roque murillo,
Sabino Vásquez y Carlos Antonio Argueta, narran
en la sección de descripción de hechos,
como en el año 2003 la empresa Alarmas Nacionales
les manifestó que ya no seguirían trabajando
bajo esa denominación y que a partir de ese
año, pasarían a llamarse Sociedad Mercantil
Delta Security Service S.de R. L, sin afectarles
a ellos su antigüedad.
Los cinco demandantes aseguran que días después
al cambio de nombre, la empresa les comunicó que
estaban despedidos sin emitir una causa justa a la
acción. “Cuando nos abocamos a que se nos
pagaran nuestras prestaciones y demás derechos
que nos correspondían, el señor Roberto
Fúnez, quien se desempeña como jefe
de operaciones, nos dijo que nos iban a pagar nuestras
prestaciones y derechos pero como condición
que firmáramos unos papeles cuyos contenidos
no se nos permitió leer y que los cálculos
de nuestras prestaciones los enviarían desde
La Ceiba, donde funciona la principal casa comercial
de dicha empresa y nosotros rechazamos dicha pretensión
por no ser la correcta” cita el expediente.
Añaden los afectados que José Antonio
Barrientos, empleado de confianza de la empresa,
llegó a sus puestos y al solicitarles su equipo
de trabajo, les manifestó que habían
sido despedidos por órdenes
superiores ya que esta medida se adoptó con
la mayoría de los empleados antiguos de la
empresa por haber acumulado cantidades económicas
sustanciales y que la empresa no les iba a cancelar
sus derechos y prestaciones laborales.
A este expediente se le adjuntaron tres constancias con fechas 16, 17 y 18 de Agosto del presente año, a través de las que Victoria Sierra de Rodríguez, Receptora del Juzgado de Letras Segundo del Trabajo, constata que ha tratado de citar y emplazar a Delta Security a través de su Representante Legal, Selvin Richard Swasey, pero debido a que en la dirección ofrecida por los demandantes, la empresa ya no tiene su sede, el objetivo no se ha podido lograr y en los juzgados se desconoce el paradero de dicha empresa en Tegucigalpa.
Por otro lado y en el expediente de la demanda número
1295-04 promovida por Elvis Mendoza Mejía,
quien fungió como guardia de seguridad de
la empresa Delta Security, hasta el 31 de mayo, consta
que fue despedido de forma verbal, por el
hecho de haberse presentado a su trabajo con el uniforme
de la Delta y no con el de Seguridad Técnica
de Honduras,Setech, empresa para quien de la noche
a la mañana y sin previo aviso, comenzó a
laborar a partir del uno de junio.
A Mendoza simplemente se le dijo que estaba fuera
de la empresa y no se le canceló lo adeudado
por los años en que laboró para la
Delta. Con lo anterior Mendoza solicitó el
apoyo de los inspectores de la Secretaría
de Trabajo para que se personaran e investigaran
a la ahora empresa Setech VIP.
Adjunto a la demanda, este expediente cuenta con
una nota enviada por José Barralaga, inspector
del trabajo, a Selvin Martínez, inspector
general de esa dependencia y mediante la que constata
que el 23 de Junio del presente año, se le
asignó la solicitud Número 3807 presentada
por varios trabajadores, incluyendo a Mendoza, para
que investigara la forma en la que Delta Security
cambió de
nombre y la negativa a reconocer monetariamente
el tiempo que laboraron para la misma.
“Me aboqué con la señora Lourdes Gisela
Matute quien a su vez me manifestó que la
empresa Delta Security no operaba más en esta
dirección y que ella funge como Gerente de
ventas y encargada temporal, pero de la empresa Seguridad
Técnica de Honduras, no obstante pude constatar
en este centro de trabajo; papelería con
la membresía de la empresa Delta Seguridad
así como los recibos de pago del salario del
reclamante ”, apuntó el inspector en
su nota
Aún hay más expedientes que coinciden
con la versión de Pedro.