Brindarle a uno de sus hijos la oportunidad
de graduarse como maestro de educación primaria
fue lo que animó a Antonio López Sánchez
de 54 años de edad, a cambiar los verdes llanos
y montañas de su pueblo, Guajiquiro, en el departamento
de La Paz para venirse a vivir a Tegucigalpa.
Junto a María, una humilde campesina de 53
años de edad, Antonio procreó ocho
hijos y conviven en la actualidad con tres de ellos
y sus cuatro nietos, en una pequeña
casa de madera en la colonia Flores de Oriente, de
Tegucigalpa.
Por su escaso nivel educativo, a don Antonio no
le quedó otra que emplearse como guardia de
seguridad, puesto que ha desempeñado desde
el año 2002 para la empresa Delta Security
Services, aunque aclara, “yo entré a la empresa
cuando era Alarmas de Honduras, pero hace como año
y medio es la empresa Delta”.
Sin embargo con la nueva denominación, surgen las denuncias de don Antonio pues asegura que con el cambio de nombre la empresa no les dio prestaciones y los empleados, incluyéndolo a él, perdieron la antigüedad.
“El cambio de nombre es para que se quede uno como empleado nuevo, ya los años anteriores que uno ha trabajado, ya eso lo echan atrás y no lo toman en cuenta”, aseguró a Revistazo.com.
En la actualidad, por su trabajo, recibe mensualmente
la cantidad de mil 331
(L. 1, 331.00), sin embargo esa es otra denuncia
que hace en contra de la empresa, pues al igual que
muchos de sus compañeros, Antonio tiene en
su poder los recibos de pago desde años atrás
hasta la actualidad, en los cuales se presentan una
serie de deducciones que van desde los 50 hasta los
300 lempiras.

Antonio López Sánchez decepcionado por su trabajo de guardia de seguridad. |
Un poco decepcionado por su trabajo, Antonio echa un vistazo a su casita y al observar a su familia, continúa diciendo, “como nos va a ajustar ese sueldo, pagando luz, pagando agua, comida y el vestido”.
Y es que aparte de lo anterior, al raquítico
sueldo recibido, la Delta Security Services, le deduce
el pago de los uniformes de trabajo a sus empleados,
lo que en opinión de Antonio, debería
ser una obligación de la empresa. “El uniforme
primero le sacaban 350 lempiras, ahora desde hace
seis meses para acá le estaban sacando a uno
550 lempiras por uniforme y hay que cambiarlo cada
seis meses o al año”.
Pero Antonio lamenta algo más y es la existencia
de una instancia gubernamental cuyas acciones no
defienden los derechos de los trabajadores. “La primera
vez que yo fui al Ministerio del Trabajo, fue un
inspector y solo fue a hablar y allí quedó todo,
fuimos a denunciar que no nos pagaban todo el sueldo
y no hicieron nada”, aseveró.
Según Antonio, la Secretaría deTrabajo también
tiene conocimiento del pago incompleto que han recibido
por concepto de su aguinaldo y décimo cuarto
salario, “en diciembre y el catorceavo solo le dicen
a uno que al siguiente mes le va a salir y nada,
y cuando uno va y les reclama, allí es donde
lo ven mal a uno y le ofrecen el despido”.
Revistazo.com ha indagado entre diferentes empleados
de esta empresa y aunque muchos de ellos no se conocen
entre sí, sus denuncias son las mismas y una
más
en la que concuerdan es la infracción de la
ley, al obligarlos a trabajar horas no estipuladas
por el Código del Trabajo.
“Los guardias que están en parqueos de vehículos
trabajan 12 horas diarias, los que están en
puestos privados no tienen días feriados ni
nada, no hay recompensa, por ejemplo, trabajamos
los sábados y domingos y no hay horas extras,
en los días feriados por ley, el pago es sencillo”,
manifestó Antonio en tono airado .
Antonio asegura que cuando sus patronos vean estas
declaraciones, se convertirá en uno más
de la lista de guardias despedidos por parte de la
empresa Delta Security Services, sin embargo dice “yo
lo que quiero es que me paguen lo que me deben”,
agregando para finalizar, una crítica a las
autoridades, “los empleados del ministerio del Trabajo
nada están haciendo allí, solo por
estar sentados en la mesa, nada hacen para bien del
trabajador".