Voz
de alerta que no fue escuchada, Cuatro mujeres de la etnia lenca solicitaron asilo político a la embajada de Costa Rica en Honduras, en una acción con la que buscan salvar sus vidas y las de sus familias amenazadas por policías y fiscales del Ministerio Público que en contubernio con terratenientes y políticos de la zona occidental del país pretenden despojarlos de las tierras que les pertenecen ancestralmente. |
![]() Maria Santos Membreño |
![]() Maria Bejarano Reyes |
![]() Esperanza Reyes |
![]() Anselma Reyes Bejarano |
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La acción fue minimizada por el gobierno de Honduras, que negó que la vida de los pobladores de Montaña verde esté en peligro. A continuación reproducimos textualmente la solicitud de asilo al gobierno de Costa Rica: Solicitud de Asilo Excelentísimo Señor Embajador de la República
de Costa Rica: Primero: Somos Indígenas lencas, miembros de la comunidad de Montaña Verde, donde nuestros ancestros se radicaron hace más de doscientos años. Nuestra comunidad se encuentra en la Jurisdicción del Municipio de Gracias, Departamento de Lempira, en el occidente de Honduras. El 8 de enero del 2003, nuestra comunidad fue atacada por un contingente de la policía en horas de la noche (00:00 a 06:00 AM). La Fiscalía del Ministerio Público y la Policía Nacional aprovecharon una orden de captura para tomar por asalto la comunidad entera, ametrallando casas y la sede nuestra organización indígena. Sacaron a varios indígenas de sus casas y les torturaron, mientras otro grupo policial disparaba contra quienes alarmados huíamos de nuestra comunidad. En dicho asalto fueron capturados los indígena Marcelino y Leonardo ambos de apellido Miranda Espinoza, quienes fueron torturados hasta que uno de ellos, Leonardo, perdió la conciencia. Las ordenes contra ellos no justifican las torturas ni los ametrallamientos contra nuestra sede y la comunidad. Segundo: Desde aquella fecha nuestra comunidad indígena es objeto de hostigamiento, persecución y amenazas en las que activamente han participado la Fiscalía del Ministerio Público por medio de los fiscales VIRGILIO CARIAS Y BENJAMÍN LAVAIRE la Policía Nacional a través de la Dirección General de Investigación, Comando Cobra y la Policía Preventiva. Tercero: Resulta su Excelencia que hemos salido de nuestra
comunidad por que el Jefe de Fiscales de Gracias, Lempira, el señor
BENJAMÍN LAVAIRE ha anunciado que nuevamente mandará un
contingente policial a nuestra comunidad con una nueva orden de captura.
Cada vez que esto ocurre la comunidad entera es agredida, nuestras casas
ametralladas, igualmente nuestra sede; nuestras familias son desalojadas
de sus casas a media noche, nuestros niños son amenazados junto
a sus padres y tratados como prisioneros de guerra y torturados psicológicamente
por varias horas. Luego se retiran diciendo que nos hacen eso porque “ustedes
son miembros de la guerrilla, perros”. Cuarto: La República de Costa Rica se ha mostrado ante el mundo como un Estado respetuoso de los Derechos Humanos y es signatario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la cual en su articulo 14 establece: “En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar Asilo y a disfrutar de el en cualquier país...”, en nuestro caso si no salimos de Montaña Verde y del país moriremos a manos de policías que actúan con impunidad, con conocimiento de sus superiores y en presencia de los Fiscales del Ministerio Público, supuestos garantes de una supuesta pronta, recta y eficaz administración de justicia. La Comunidad Internacional ha establecido normas orientadas a proteger a la persona humana contra el desconocimiento y menosprecio de los Derechos Humanos; entre estas regulaciones se encuentra la Declaración Universal de los Derechos Humanos del 10 de diciembre de 1948, la Convención sobre Asilo Diplomático hecha en Caracas, Venezuela, el 28 de marzo de 1944. A los cuales la mayoría de los países latinoamericanos se han adherido. La referida norma de carácter internacional han sido violentadas en nuestra comunidad a través de la ejecución de actos de barbarie que vulneran nuestros más elementales derechos. A su Excelencia reiterando nuestro respeto pedimos: realizar de manera expedita el procedimiento que corresponda y a la vez concedernos su protección porque nuestras vidas corren inminente peligro por el comportamiento violento activo por parte de las autoridades de Gracias, Departamento de Lempira y pasivo, por tanto violatorio por omisión del Estado de Honduras. Tegucigalpa M.D.C. 7 de abril del 2003. |