HISTORIA DEL CONFLICTO DE MONTAÑA VERDE


Casquillos de balas encontrados en Montaña Verde

Montaña Verde es una zona de reserva de flora y fauna en el municipio de Gracias, departamento de Lempira, en el occidente de Honduras. Desde hace 200 años se erradicaron en sus alrededores indígenas lencas, lo que les vuelve legítimos propietarios de las tierras, propiedad que les ampara el Convenio 169 de la OIT.

No obstante, con el paso del tiempo, las tierras han sido pretendidas por terratenientes de la zona, quienes además son personas influyentes en la vida política del sector y del país.


Pero la tenencia de la tierra a favor de los indígenas fue ratificada, al menos en parte, por el Instituto Nacional Agrario (INA) que el 17 de marzo de 2001 emitió un titulo de propiedad de 1,792 hectáreas a favor de los indígenas. Quedaron pendientes de investigación más de mil hectáreas en disputa.

La acción gubernamental se realizó tras un largo proceso de presión pública del COPINH en defensa de sus derechos ancestrales sobre las tierras.


Impacto de bala en casa de habitantes de Montaña Verde

Los terratenientes de la zona, molestos con la decisión iniciaron una serie de acciones de intimidación, hostigamiento, persecución policial y represión en contra de los indígenas residentes en Montaña Verde.

Las tierras de los alrededores de Montaña Verde son disputadas entre los indígenas lencas y los señores Demetrio Benítez, Tito Reyes, Demetrio Reyes, José Oscar Reyes, Brígido Benítez, Ito Reyes, Lucio Membreño y Pablo Pineda Portillo.

Tras ellos estarían jugándose los intereses de una potentada familia de la zona, con grandes influencias en el área política (también denominados los señores feudales de Gracias). Ellos estarían utilizando personas de su confianza, como prestanombres, para que reclamen las tierras.

Estas familias de reconocidos terratenientes y dirigentes políticos son parte del clima de terror que se vive en la zona, dice Martínez. Ellos no dan la cara, pero todo mundo sabe que reclaman las tierras del departamento como suyas.

Para el caso, dice, hay toda una creencia que todas esas tierras son de la familia Cálix Urtecho. Incluso, comenta, hay familias campesinas de tierra adentro que dicen conformados “cuando nos vengan a sacar los Urtecho nos vamos a tener que ir de aquí”.

El título de propiedad que los terratenientes reclaman está inscrito en el número 1374, folio 424 al 443, tomo 8 del registro de la propiedad. Es el título que ellos pelean y que choca con los derechos que tienen los indígenas en el sector.

Martínez dice que este título “aparenta” ser legal porque está registrado en el registro de la propiedad inmueble y mercantil de la zona, pero que cuando se hace el estudio y análisis del mismo flotan las incongruencias.

Primero, dice, este título se contrapone al derecho ancestral que favorece a los indígenas asentados en la zona desde hace más de 200 años.

Segundo, es un título registrado el 9 de octubre de 1997, en base a otros dos del 19 de septiembre de 1952 y del 25 de junio de 1960. Son títulos de orden privado, en los que los que se declaran dueños se limitan a denunciar las tierras que pretenden y solicitar su medición.

El INA tiene pendiente desde el 2001 la realización de un tracto sucesivo. Pero su avance a todas luces es lento. ¿A favor de quién?

www.revistazo.com

[volver arriba]