Justicia dice que reos indígenas son inocentes 2 años después Miércoles 30 de abril del 2003,el reloj marca las 4:00 PM, los periodistas de revistazo.com nos encontramos en la entrada de la Granja Penal de Gracias, departamento de Lempira. Luego de identificarnos se nos permite el acceso a la prisión para entrevistar a Felipe Bejarano, Luís Benítez, Marcelino y Leonardo Miranda, todos ellos indígenas lencas de la comunidad de Montaña Verde.
4:50 PM: Encontramos a Luis y a Felipe que vienen de regreso a la prisión, esta vez sin las esposas y únicamente a recoger sus pertenencias. Los indígenas son hombres libres. 5:20 PM : Luego de la espera que hemos hecho a Luís y a Felipe estamos juntos de camino rumbo a la ciudad de la Esperanza, los overoles color naranja y las esposas han quedado atrás y en cambio son unas bolsas plásticas las maletas donde estos indígenas, ahora libres, llevan sus pertenencias. 5:45 PM: Felipe Bejarano reconoce en un carro que rebasamos a Demetrio Benítez, el hombre que les acusó por daños a la propiedad privada, robo, alteración de linderos, lesiones. En su rostro refleja entonces miedo, ira e impotencia. Ese hombre que maneja un carro blanco, de paila ha sido el culpable de su prisión y vaya coincidencia, es a una de las primeras personas que ve tras lograr su ansiada libertad. "Que Dios le perdone", balbucea. 6:50 PM: El viaje ha transcurrido entre anécdotas de la vida en la prisión. "Yo aprendí a leer en la Biblia", cuenta Luis Benítez. En su rostro se dibuja una amplia sonrisa y comenta: saben cual era mi principal problema: que yo no sabía diferencias entre los capítulos y los versículos. Felipe, por su parte, comparte con sus compañeros de viaje lo que más le desagradable de la cárcel: la comida de los sábados: una sopa de pollo muy mal hecha.
7:55 PM: La libertad de Luis y de Felipe es anunciada por uno de los dirigentes del COPINH, es entonces que la multitud se percata de su presencia, y con un sonoro y pasajero aplauso que les dan la bienvenida, muchos se acercan para saludarlos, los más expresivos son unos voluntarios ingleses de "Rigth Actions" y los familiares de los presos que están en la cocina preparando alimentos para sus hermanos de lucha. Luis y Felipe son invitados entonces a pasar a la cocina donde comerán su primera cena como hombres libres de nuevo. 8:20 PM: Los dos hombres encaminan sus pasos a la plaza central de La Esperanza para participar en las actividades previas al Día del Trabajo. Allí observan el "Guancasco" y el "Toro Fuego". Es así como los 27 meses de cárcel de Felipe y los 15 meses de Luís llegan a su fin, ambos han afirmado que continuarán en la lucha por la defensa de los derechos de su comunidad, Montaña Verde. La justicia determinó, después de más de 2 años de cárcel, que son inocentes. Será justicia? Así es con los indígenas aquí en Honduras.
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