Regresar a la Página Principal

Las pensiones en Honduras
no alcanzan para nada

En Honduras la mayoría de las pensiones y jubilaciones son extremadamente bajas, no alcanzan ni para cubrir las necesidades básicas de los hombres y mujeres que dejaron toda su vida productiva a empresas privadas y estatales

Aunque siempre hay excepciones, como las de altos funcionarios del Estado que aprovechan su paso por las titularidades de los ministerios para gestionar jugosas jubilaciones que con el paso del tiempo se convierten en pesadas cargas de los endebles sistemas de previsión social, principalmente el de los maestros.

Este es el caso de ministros del sector de Educación que han llegado a jubilarse con pensiones mensuales de 40,000 lempiras.

Pero esta no fue la suerte del periodista Guillermo Castellanos Enamorado, quien es un ejemplo de quienes no tienen tal privilegio y que son la mayoría de los asegurados en esta empobrecida nación centroamericana.

Castellanos Enamorado inició su vida de jubilado un primero de enero de 1994, año en el cual el recién electo gobierno del conservador Rafael Leonardo Callejas aplicaría el más fuerte paquete de medidas económicas en el país.

A sus 77 años de edad, vive con una pensión de 1,700 lempiras mensuales que le otorga el Instituto de Previsión Social del Periodista (IPP).

Explica que su seguro del IPP, además del estipendio monetario, le cubre un determinado número de consultas médicas al año y exámenes de laboratorio.
Pero su seguro no cubre la compra de medicamentos, rubro en el cual él invierte mensualmente un mínimo de 3,000 lempiras, es decir, un 60 por ciento más de su pensión monetaria.

Castellanos dice que su jubilación ahora no le alcanza ni para el pago del taxi, mucho menos para el pago de los servicios públicos básicos como el agua y la energía eléctrica, y explica que a su edad debe recurrir a la realización de trabajos puntuales y de consultoría para poder agenciarse fondos extras y poder cumplir las necesidades básicas de él y su familia.

También dice estar satisfecho con el servicio del IPP, pues, expresa, "las pensiones que a uno le dan dependen del salario de uno en los últimos 36 meses de salario".

Reconoce, además, que la constante devaluación del lempira afecta su precario poder adquisitivo y entre risas comenta que los 1,700 lempiras de jubilación que hoy en día recibe "tienen el valor de 100 pesos de antes. De 100 pesos no devaluados".

 

[volver arriba]

 

—Entrevistas-

Pobreza y soledad
Martín Barahona
Asalto al Pueblo
 Lila Luz Jeanborde

Drama Humano

Guillermo Castellanos
Amor por la vida
Un ejemplo de vida
Lempira Vásquez
Ejemplo de inequidad
Triste Realidad
Instancia de ayuda

Sistemas de Previsión

Historia de la Previsión
Debilidades del sistema
Corrupción en INPREUNAH
El reto de la Previsión
Debate: Quién debe manejarla?
Recuperación del INPREUNAH
Transferencia de valores
AFP y su Negocio Millonario

___________