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Don Teofilo López
Cuenta su amor por la vida
En una reunión para festejar a maestros jubilados:
-"Profesor, ¿Qué tal?"
-"¡A quién me encuentro aquí!"-

Estas son las palabras con las que iniciamos una conversación con un hombre de ochenta años, de piel cobriza que nos ha confundido con alguno de sus alumnos de antaño.

Después de aclararle quienes somos, la sonrisa con la que nos saludó al principio sigue intacta y su rostro refleja amabilidad y anuencia a tener una plática con nosotros.


Teófilo López

Se trata de Teófilo López, un maestro de educación media, jubilado hace diez años, residente en el barrio Villa Adela en Comayagüela. Durante 25 años trabajó en el Instituto Técnico Honduras, impartió clases con orientación técnica y ahora hace pequeños trabajos caseros para pasar el tiempo.

Aunque "Don Teófilo", como le llaman sus vecinos, es un hombre casado y padre de diez hijos, vive solo la mayor parte del tiempo y a veces pasa ciertos días con alguno de sus hijos.

"Mi esposa se fue para los Estados Unidos, allá está con tres muchachas que tengo y tengo siete varones que también se están yendo, a ver si me llevan" dice Teófilo López, mientras levanta sus manos como expresión de duda.

Él recibe una pensión mensual de cuatro mil lempiras, que le ofrece el Instituto de Previsión del Magisterio (INPREMA) con los cuales trata de suplir sus necesidades básicas.

"Esta cosa está dura" manifiesta "Don Teófilo"al referirse a los gastos que tiene mensualmente, "las consultas médicas están caras y las medicinas también, a veces me ayudan mis hijos y así me ayudo un poco" dice con tono serio y cara de preocupación.

Cuando este octogenario no está con alguno de sus hijos compra su comida en los comedores cercanos a su casa. Su ropa luce limpia pero al igual que su piel también se vé arrugada, así que es de suponer que en este día no hubo quien le atendiera.

—Entrevistas-

Pobreza y soledad
Martín Barahona
Asalto al Pueblo
 Lila Luz Jeanborde

Drama Humano

Guillermo Castellanos
Amor por la vida
Un ejemplo de vida
Lempira Vásquez
Ejemplo de inequidad
Triste Realidad
Instancia de ayuda

Sistemas de Previsión

Historia de la Previsión
Debilidades del sistema
Corrupción en INPREUNAH
El reto de la Previsión
Debate: Quién debe manejarla?
Recuperación del INPREUNAH
Transferencia de valores
AFP y su Negocio Millonario

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"Yo vivo tranquilo" dice, "por que soy cristiano y voy a la iglesia", nuevamente su mirada toma un brillo especial y la sonrisa que se había ocultado volvió a aflorar en su rostro.

Este amante de la lectura nos cuenta que se congrega en el Centro de Oración Esmirna ubicado a ocho kilómetros fuera del perímetro urbano, al sur de la capital.

Con mucho entusiasmo relata como trabaja activamente con los jóvenes de la iglesia.

Al preguntarle si tenía un grato recuerdo de sus años como mentor recordó cuando un grupo de alumnos formaron una Biblioteca especialmente para él con libros de su predilección.

Toda esta charla se ha dado con palabras pronunciadas fuertemente por que a "Don Teófilo" le costaba un poco escucharnos.

Al despedirnos nos extiende su mano, la que con admiración y respeto estrechamos, luego vimos a este hombre de baja estatura, pasar esa misma mano por su cabeza con escaso cabello blanco mientras se alejaba de nosotros con un andar lento pero seguro.


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