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A
casi un año de la tragedia
FAMILIARES DE VÍCTIMAS DE ACCIDENTE DE TÁMARA RECLAMAN JUSTICIA
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Recordar para ellos es sufrir. Es no comprender por qué
aquella tarde de domingo, aquella tarde del 22 de septiembre del
año 2001, perdió la vida su nieto Denis Lisandro,
un joven de tan solo 18 años que estaba muy animado con su
próxima graduación de Perito Mercantil y Contador
Público en el Instituto Jesús Milla Selva.
Denis Lisandro era un joven excepcional, de los primeros en su
clase, tranquilo, alegre, con grandes sueños, los que se
vieron truncados la tarde en que un irresponsable motorista, en
estado de ebriedad, chocó su volqueta contra el bus que lleno
de jóvenes católicos regresaba de un retiro espiritual
en las afueras de la ciudad capital de Honduras.
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Hoy, a casi un año del accidente,
sus abuelos Griselda León de Flores y René Flores Amador
le recuerdan entre sollozos, sin dejar de preguntarse porqué sucedió
ese accidente que acabó con su vida de forma tan cruel.
Este joven es tan solo el referente del grupo de 13 jóvenes muertos
en el accidente y quienes día a día convivían y compartían
sus ilusiones en la populosa Colonia Kennedy de Tegucigalpa, donde en
su mayoría residían, y en la Iglesia Católica San
Juan Bautista, donde se congregaban.
COSAS QUE DUELEN
Como para dar fe de sus palabras, doña Griselda cuenta, con lágrimas
en sus ojos, que el día 23 de julio -justamente cuando se cumplían
10 meses del accidente- en su casa se recibió la llamada de una
entidad bancaria en la le ofertaban una plaza de trabajo a Denis Lisandro.
Junto a doña Griselda León de Flores, su esposo René
también deja caer las lágrimas sobre sus mejillas cuando
cuenta que su nieto, Denis Lisandro, antes de morir y ya en la recta final
de su carrera, hizo exámenes para optar a empleos en varias empresas
e instituciones del Estado.
Es por eso que su nombre y los resultados de sus pruebas estaban en la
base de datos del banco que estaba requiriendo sus servicios, señala.
"Esas son cosas que duelen, duelen mucho", dice doña
Griselda.
ACCIDENTE IMPUNE
Este accidente también quedó impune, al grado que al motorista
que conducía la volqueta que impactó al bus nunca lo capturaron.
El motorista -según testigos- iba en estado de ebriedad. Lo vieron
ingerir bebidas alcohólicas en uno de los restaurantes (cantinas)
que se ubican a lo largo de la carretera del norte.
"Mire, en este caso, no es cierto que a la volqueta se le soplaron
los frenos. Ese fue un acto temerario y como iba en estado de embriaguez
no le importó hacer ese daño", recordó don René
Flores Amador.
"Nosotros no sabemos que se hizo", que pasó con el motorista,
agrega el hombre quien plática con reporteros de REVISTAZO.COM
en su casa de habitación, sentado sobre una silla mecedora desde
la cual clama "justicia por la vida de su nieto".
Reclama también la inmediata regulación de las ventas de
alcohol en los restaurantes y cantinas que se localizan a lo largo de
la carretera del norte.
El motorista de la volqueta huyó del lugar del accidente, pero
el dueño del vehículo "respondió solidariamente
con las familias, nos ayudó en los momentos más difíciles
y continúa muy cerca de nosotros, atento a cualquier necesidad",
agregó.
"Al parecer el dueño de la volqueta dice que él nunca
volvió a saber de su trabajador. Parece que se lo tragó
la tierra".
Hoy en día -agrega- nuestro reclamo a las autoridades es que sean
más conscientes, más serios, porqué aquí las
cosas pasan y se olvidan, solo es en el momento que ofrecen pero después
olvidan, olvidan muy rápido".
Considera que en este caso, las autoridades deberían hacer lo
imposible por castigar al responsable del accidente "y hacerlo pagar
por lo que hizo. No fueron perros los que mató, fueron 13 jóvenes
que se preparaban para servir a la sociedad".
En este caso tampoco se ha hecho justicia y quienes al momento del accidente
se comprometieron a trabajar en pos de ella, se olvidaron muy rápido
de sus ofrecimientos y quizá esperan que sé de otro accidente
de gran magnitud, que conmueva a la sociedad en pleno, para que vuelvan
a copar los espacios de los medios de comunicación con sus ofertas
nunca cumplidas.
Revistazo.com
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