Algunos políticos y actuales miembros de
la CSJ, que fueron propuestos o autonombrados, andan "cabildeando"
su selección.
La injerencia política es el ingrediente
que opaca y que a la vez más preocupa a la Junta Nominadora
de los candidatos a magistrados de la Corte Suprema de Justicia
(CSJ), quienes, ante este proceso de elección, enfrentan
fuertes presiones, ya que son ellos quienes tendrán que
pasar por el colador y someter al escrutinio público a
los 160 aspirantes enlistados hasta ahora.
Una de las acciones que en ese sentido promueven
los dos secretarios de la Junta, el Comisionado Nacional de los
Derechos Humanos, Leo Valladares, y la ministra de Trabajo, Rosa
América Miranda, es la divulgación del listado de
los nominados, para recibir denuncias u objeciones de parte del
público hacia alguno de los aspirantes a magistrados, por
lo que si las acusaciones o señalamientos tienen validez,
el nominado quedará fuera del proceso.
"Se ha dado un plazo hasta el 15 de diciembre
para que hablen o callen para siempre. Es primera oportunidad
en la que el país puede someter a escrutinio los propuestos",
dijo el Comisionado.
Los miembros de la Junta aseguran que directamente
no han recibido presiones políticas, pero el temor de ellos
es que el Congreso Nacional, por su naturaleza política
siempre imponga estos criterios por encima de los que verdaderamente
deben considerarse en el momento de la selección de un
magistrado.
Sin embargo, en algunos sectores ya se cuestiona
que algunos políticos andan "cabildeando" la
selección de los nuevos miembros de la Corte Suprema de
Justicia, e incluso, algunos magistrados que fueron propuestos
o autonominados andan buscando "padrinos" para ser seleccionados.
Valladares agregó que a un día de
publicación del listado, ya se recibieron objeciones. Las
quejas deben ir avaladas por una firma responsable, para llamar
al candidato propuesto para que pueda desvirtuar la denuncia,
"pero en algunos casos, las situaciones pueden ser tan evidentes
que no haya necesidad de seguir una investigación".
A la vez, ayer en una de las reuniones de esta Junta,
se examinó un formato de evaluación que se hará
a cada uno de aspirantes con base en la hoja de vida que presente.
La calificación será por puntaje y los que obtengan
las calificaciones más altas, formarán parte de
la lista de 45 ( que como mínimo ) ha solicitado el Congreso
Nacional de la República para elegir a los 15 magistrados
que presidirán la CSJ durante siete años.
Serán muchos los criterios a tomar en cuenta,
porque puede ser que se trate de una persona con el currículo
más abultado, con numerosas distinciones, pero que tal
si es un político que se ha manifestado totalmente en un
sentido sectario, ¿valdrá la pena nominarlo? "Hay
también personas excelentes que se han mantenido en el
anonimato, pero hay que darles una oportunidad, por lo que la
tarea será difícil".
Asimismo, en la reunión de ayer, se pidió
la presencia de dos expertos en elección personal para
arrojar luz en quienes tienen que hacer la propuesta de los mejores
candidatos.
María Antonia Martínez, en representación
de la sociedad civil, dijo que la injerencia política es
una preocupación muy legítima de parte de toda la
sociedad hondureña, porque siempre para la elección
de los magistrados lo que ha prevalecido es la vinculación
con los partidos políticos.
Martínez añadió que quienes
han nominado y van a continuar nominando magistrados a la CSJ
son los diputados, y éstos son el resultado de un proceso
electoral. Sin embargo, la idea es que el primer "pascon"
se la Junta Nominadora, de tal manera que en la lista propuesta
sólo vayan los mejores.
Esta Junta, también examinó a los
autonominados, o sea, aquellos que no fueron propuestos por ninguno
de los siete sectores, sino que se propusieron ellos mismos, porque
consideran que pueden llegar a ocupar una magistratura en la CSJ.
Uno de los autonominados que presentó su
solicitud ante el representante de la CSJ y presidente de la Junta,
Dario Montes, es el magistrado Hernán Silva Baltodano,
quien la semana anterior fue victima de un curioso asalto en su
casa de habitación.
Cada uno de los siete sectores ha recibido una lista
de 20 nominaciones, lo que hace un total de 140 aspirantes, más
los 36 autonominados hay 160 personas, estos últimos tienen
igual oportunidad que los propuestos por las distintas instituciones,
explica Montes.
El presidente de la Junta Nominadora señaló
también que la injerencia política es preocupación
del público y de ellos mismos como junta, pero que a la
vez se sienten satisfechos con iniciar un proceso en el que el
valor de cada persona se determinará con base en el número
de puntos que obtenga.
Señaló que uno de los aspectos contenidos
en la ley es que el quórum se obtiene con cinco y las decisiones
con seis, pero a la vez, esperan que la evaluación sea
la que valga.
La ley habla de 15 magistrados y desaparecen los
suplentes, por lo que al faltar alguno, el Congreso tendría
que elegir al sucesor. La lista final de los escogidos se dará
a conocer en una fecha cercana al 23 de enero del próximo
año.
El Heraldo, miércoles 21 de noviembre.
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