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Todo
es caro para los pobres, Se trata de los pobladores de colonias Flor del Campo, San Buenaventura, Altos de la San Francisco, La Rosa, Villa Los Laureles, La Rodas, Las Torres y La Pradera, ubicadas en Comayagüela y que enfrentan problemas con un solo hombre que reclama los terrenos como suyos: Oscar Siri Zúñiga. Las calles sin pavimentar, viviendas en extremo modestas y hacinamiento en la mayoría de las casas, son las condiciones en que estos pobladores viven, a lo que hay que agregar el temor que algún día no muy lejano alguien se presente con una orden de desalojo y les arranque sus bienes. "Yo no me he puesto a pensar mucho en la preocupación de que lo puedan venir a sacar a uno, mire uno prefiere no pensar las cosas malas, uno las descarta, prefiero ser positiva, pero uno nunca deja de preocuparse. Por eso estoy con eso de que me entreguen mi escritura", expresó a Revistazo.com la señora María Luisa Mendoza, residente de la colonia Flor del Campo. Testimonios como este existen cientos, personas que viven con el "alma
en un hilo", como ellos definen, y que en varios de los casos han
perdido sus casas o enfrentado la cárcel. |
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Otros más, pagaron sus cuotas a la Alcaldía de Tegucigalpa, escrituras que tampoco se han podido registrar debido a las artimañas legales que se han gestado en torno al carácter de los terrenos. Asimismo, existen otros casos en los que los pobladores han hecho efectivos pagos tanto a la Alcaldía como a los Zúñiga. Como si fuera poco, muchos de los que han pagado sus terrenos en la comuna capitalina se encuentran un buen día con que el señor Zúñiga le ha vendido sus casas a terceros, por lo que han perdido sus inversiones o llegan a parar a la cárcel rodeados de delincuentes. "La Alcaldía nos prometió arreglar las cosas" Don Secundino Antonio Casco nació en Soledad, El Paraíso, pero tiene 21 años de vivir en la colonia Flor del Campo de Tegucigalpa donde educó a sus cinco hijos que con el tiempo llenaron aún más la casa de nietos. Hoy en día son 14 las personas que habitan en su vivienda. "Cuando yo llegué aquí no habían viviendas, aquí sólo había una casa. Yo fui una de las primeras personas que vinieron a vivir aquí, mi casa fue de las primeras, sólo que antes esta casita era de madera y poco a poco la he ido arreglando un poquito", expresó. Casco agregó que ha tenido que trabajar mucho para poder sustituir las primeras tablas de madera por paredes de ladrillo y cemento que hoy en día pinta cada vez que las finanzas se lo permiten. Don Secundino es uno de los casos de escritura sin inscripción en el Registro de la Propiedad, es decir, después de terminar con sus pagos la Alcaldía de Tegucigalpa le extendió los papeles que lo acreditan como dueño, pero debido a las acciones legales establecidas por Zúñiga su sueño no se puede realizar del todo. "Estamos esperando que el Distrito nos ayude a resolver el problema. Yo pagué al distrito, la escritura la tengo hace como unos 7 meses. Cuando intenté inscribirla fuimos a pagar, a mí me recibieron el dinero, me dieron todos los papeles necesarios para la escritura y como pasamos informados sabemos que en el Registro de la Propiedad no la van a inscribir", expresó. Según dice, la situación le preocupa, pues nadie quiere tener enredos sobretodo con relación a su casa y agregó que espera que la municipalidad cumpla con su promesa, "la Alcaldía nos prometió arreglar las cosas". "A veces no hallamos qué hacer" A lo largo de las calles llenas de polvo de una de las zonas de la Colonia Flor del Campo se pueden divisar las rosas rojas que sobresalen de la casa de doña Natalia Rodas. Doña Natalia llegó a Tegucigalpa en 1969 procedente de Reitoca, Francisco Morazán, su traslado a la capital estaba lleno de esperanzas. Según dice, en aquella época de su reciente matrimonio la lleva a alquilar un pequeño cuarto en la colonia La Pradera, para luego trasladarse a la Flor del Campo. "Vivo aquí desde 1981 y he pagado mi casita a la Alcaldía de Tegucigalpa, todavía me falta y donde los Zúñiga fuimos a una reunión, pero no dimos dinero, porque ya teníamos trato con la Alcaldía, sólo fuimos y con la misma nos paramos no tuvimos ningún acuerdo", informó. Según dijo, ella pasó mucho tiempo a quién pagarle por el terreno donde vive, pues por un lado la Alcaldía les estaba demandando el dinero y por el otro Zúñiga les enviaba notas para llegar a acuerdos con el fin de hacer la escrituración. "Mire nosotros no hallábamos a quién pagarle, entonces estábamos paradas, no se llegó a ningún arreglo con los Zúñiga, y a mí me pareció que era más seguro arreglarme con quienes son autoridad, por eso en la Alcaldía casimente lo que debo son sólo 1,500 lempiras", agregó. (sic)
"Todavía no tengo mi escritura, porque a uno le dicen que pague y uno paga, le dicen pare y entonces uno para, el año pasado yo iba a terminar de pagar, pero ya nos pararon de la misma alcaldía nos dijeron que paráramos. A veces no hallamos qué hacer realmente", dijo. "Un hilo del alma" Muchos de los pobladores de las colonias en disputa, se han visto en la necesidad de pagar a cuenta doble el predio sobre el cual construyeron sus viviendas, estos casos se encuentran sin mayores dificultades. Uno de estos ejemplos es el caso de la señora Maria Luisa Mendoza, quien comenzó su valladar hace 23 años y a pesar de haber pagado tanto a la municipalidad de Tegucigalpa como a los Zúñiga aún no tiene nada definido con relación a la escritura de su vivienda. "La verdad de las escosas es que cuando usted paga algo al menos quiere que le digan usted puede ir aquí, puede ir allá, para que le den un papel que le acredite que compró, pero me dieron un papel y me dijeron dentro de tres años vaya usted a preguntar si está la escritura, yo me he dado cuenta que a nadie le ha salido, la escritura de los señores Zúñiga a nadie le ha salido", afirmó la señora Mendoza. Según explicó, todo el trámite con los Zúñiga lo realizó hace seis años, a quienes canceló la suma de 4 mil lempiras, más los gastos de escritura que nunca ha visto que ascendieron a mil 500 lempiras. "Para rematar yo ya le pagué a la Alcaldía también, tengo los recibos y ya tramité la escritura. En la Alcaldía la licenciada Antonieta de Andino me dijo que ella lo sentía mucho por mí, pero que ella no podía hacer nada con el pago que le hice a los Zúñiga. Yo le dije que tenía un problema y le dije que yo ya le había pagado a los Zúñiga y le pregunté si eso valía para no pagarle a la Alcaldía, ella me dijo: mire esa es una cosa que yo siento mucho, pero no se puede hacer nada, ellos hacen sus cosas, pero acá es otra cosa", relató. Y aunque doña María Luisa ya terminó de pagarle a la Municipalidad de Tegucigalpa, el caso es el mismo al de los Zúñiga, todavía no le han entregado las escrituras que la acreditan como propietaria. "Esta casa me ha costado un hilo del alma, yo tengo 49 años y hasta ahorita tengo una sombra de casa que no me toca pagar mensualmente, porque el alquiler es agobiante, yo misma con mis dos hijos he levantado esta casa", expresó con evidente angustia. |
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"Tuve que volver a comprar lo que ya era mío"
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"Me puso tres desalojos, la primera vez me dijo que si yo llegaba a un acuerdo con él no había problema, pero yo no estaba en la casa sólo estaba uno de mis hijos que tiene problemas de la mente. El le dijo que si no nos queríamos salir teníamos que pagarle 60 mil lempiras porque ya andaba con la orden de desalojo, la calle estaba llena de policías y gracias a Dios todos mis vecinos me apoyaron y gracias a Dios no hubo desalojo", relató la señora Corrales. La segunda vez que la policía llegó a casa de doña Paula no tuvo tanta suerte, fue capturada en la calle de acceso a su vivienda y encarcelada junto a los delincuentes comunes. "Me metió presa, me mandó cinco días presa, yo venía de trabajar. Uno de pobre tiene que trabajar y aunque ya estoy anciana tengo que luchar para pasar mi vida. Cuando venía como a las cinco de la tarde,el señor que se llama Luis Beltrán estaba metido en la pulpería y la policía estaba afuera en donde me salieron adelante y me dijeron: usted es Paula Raudales, y yo les dije que no era Raudales, entonces me dijeron pero ni más ni menos usted es y tiene orden de captura por usurpadora", relató. Luego de pagar un costoso abogado para que la dejaran en libertad, la apesarada señora continuó recibiendo más ordenes de desalojo y debido al constante asedio, finalmente cedió a pagar por tercera vez su humilde casa. "Al final llegué a un acuerdo con él y le pagué 60 mil lempiras, mire yo tenía una nuera, que platiqué con ella y me dijo, que no podía andar rodando, porque yo no tenía para donde irme, entones me ayudó con el dinero. El dice que le compró a los Zúñiga en la escritura dice que los Zúñiga fue a los que le compró. Me presentó escritura de ellos", recordó.
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"Ella dijo que ya le había pagado a Siri Zúñiga"
"Yo la llamé a la Alcaldía donde le dicen que tiene que desalojar, pero ella dice que no porque ella le compró a Siri Zúñiga. Tengo las constancias donde la citaron a ella y yo les dije en la Alcaldía que dejaran constancia de que no podía estar ahí o construir, pero de nada sirvió", comentó. La documentación refleja que la Municipalidad de Tegucigalpa le prohibió a la señora Lagos que siguiera construyendo, sin embargo hoy la construcción que su dueña había dejado a la mitad fue terminada ya. "Ella dijo que como ya le había pagado a Siri Zúñiga, ella no se podía detener, anduve por todos lados y no hemos podido arreglar nada". "Únicamente me ha quedado esperar a que se arregle esto, que nos entreguen el dominio pleno para recuperar lo que es mío. Yo hable con ella y le dije que había gastado como 15 mil lempiras en el muro, más la arena, los barriles y otros materiales que quedaron adentro, pues no sacamos nada, le dije deme 30 mil lempiras y aquí se termina todo, yo le firmo un traspaso, pero yo no quiero perder lo que ya hice", informó. Doña María ha presentado recibos de los pagos a la Alcaldía en donde se certifica que ha hecho efectivos sus pagos e informó que solamente adeuda la suma de 400 lempiras que no ha cancelado debido a que la misma comuna le pidió descontinuar los pagos debido al litigio que enfrentan con Oscar Siri Zúñiga. "La Alcaldía se hace de la vista gorda" La cantidad de personas a las que la Alcaldía de Tegucigalpa ha extendido escrituras que no pueden ser registradas en el Registro de la Propiedad se contabilizan en cientos. La colonia Altos de la San Francisco presenta 300 casos de este tipo sin que hasta el momento se visualice una solución. "Mi caso es que la Alcaldía ya me extendió la escritura y no ha podido ser registrada en le Registro de la Propiedad por una demanda entablada por el abogado Oscar Siri Zúñiga donde se prohíbe celebrar actos y contratos, no aceptan ninguna escritura. Mi escritura fue extendida en diciembre y el abogado que la hizo la llevó como en octubre y estuvo como un mes ahí y me la regresó así sin registrar, resulta que el abogado me dijo que no pudo", informó Concepción de Jesús Zelaya, presidente del patronato de la colonia Altos de la San Francisco. Según los datos brindados por Zelaya en esta colonia que se compone de un promedio de 527 viviendas existen 300 con escrituras de la Alcaldía sin registrar en el registro de la propiedad, 32 lograron registrarse y el resto aún no las tiene a pesar de haber hecho los pagos. "Demandamos de la Alcaldía más acción y más
cuidado al problema porque durante años se han hecho de la vista
gorda", finalizó Zelaya. |