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Quizá la ultima investigación actual del grupo de Hernando
de soto, es la realizada (entre julio y agosto del año 2001) sobre
los predios y la pequeña empresa de la Republica de Honduras. Financiados
por "AID", los cientistas sociales del Instituto Libertad y
Democracia le presentaron al Consejo Hondureño de la Empresa Privada
(COHEP), un resumen ejecutivo de sus investigaciones "prediales"
respecto del funcionamiento de los activos fijos y de las posibilidades
de legalizar un pedazo de tierra y fundar cualquier empresa mercantil
en nuestro pais, especialmente el vasto sector informal de los pequeños
y medianos empresarios, que subsisten en los márgenes de la "extralegalidad".
El resumen ejecutivo comienza mostrando, en forma sintética y comparativa,
la magnitud de los capitales "muertos" en Honduras. El concepto
jurídico central de los autores es la "extralegalidad"
de los predios urbanos, agrícolas y forestales del pais. Es interesante
que el "ILD" evite usar la palabra "ilegalidad" prefiriendo
"extralegalidad". En la parte del cuadro comparativo con México,
Egipto Filipinas, Perú y Haití, que son los países
que a nivel mundial presentan mayo cantidad de activos "muertos".
Honduras ocupa el quinto lugar, con DOCE MIL MILLONES OCHOCIENTOS NOVENTA
Y NUEVE MIL DÓLARES. Un segundo concepto interesante utilizado
por los autores , pero este tipo económico es el de los "capitales
muertos". (Nosotros hubiésemos preferido el de capitales dormidos
o latentes).
De los DOCE MIL MILLONES DE DÓLARES Y PICO, el setenta y nueve
por ciento corresponde al valor de los activos prediales urbanos, el resto
se distribuye en áreas agrícolas y forestales y en el valor
de los activos empresariales "extralegales". Esto representa,
pavorosamente, un valor tres (3) veces mayor que la formación bruta
de capital fijo legalizado. Treinta y seis (36) veces mas que el total
de capital y reservas de la banca comercial de nuestro pais. Nueve (9)
veces superior a las reservas internacionales netas. Siete (7) veces mas
alto que el total de los depósitos de ahorros en la banca comercial
de Honduras y tres (3) veces mas del total de la deuda externa de nuestro
Estado. En una primera conclusión, el capitalismo hondureño
se encuentra técnicamente "muerto" o en estado de latencia.
Los autores sostienen que la causa principal de un fenómeno tan
desconcertante como este, radica en el modelo de propiedad tradicional
y en el sistema legal que lo regula: En Honduras es común que un
mismo lote de tierra registre ""multiplicidad de inscripciones"
para el supuesto beneficio de dos, tres o hasta cinco propietarios, lo
cual hace imposible que el usuario de hecho pueda ser un sujeto de crédito
confiable para invertir financieramente sobre las posibilidades productivas
del predio de que se trate. Tal vez estén exagerando (haría
falta demostrarlo) pero los investigadores de "ILD" afirman
que en Honduras existen ciento veinte (120) leyes relativas al tema de
la propiedad, y que para legalizar un predio usufructuado a partir de
una "invasión" se necesitan ciento setenta y siete (177)
pasos administrativos, lo mismo que cuatrocientos treinta (430) pasos
para legalizar otro predio en posesión aparentemente normal.
Según estos investigadores de la fundación de Hernando de
Soto, si un aspirante a empresario hondureño, desea organizar una
empresa mercantil, tendrá que visitar entre doce y dieciocho oficinas
de gobierno. El caso se agrava cuando el pequeño aspirante a capitalista
carece de recursos para pagarse un abogado y para llenar todos los requisitos
que la ley exige, a tal grado que el interesado prefiere quedarse subsistiendo
en los anchos pero difíciles márgenes del sector informal
de la economía, pernoctando en casa edificadas sin permiso de construcción
o en áreas que carecen de autorización urbanística
o sobre bienes inmuebles con problemas de titularidad por transferencia
no registradas, sucesiones indivisas y litigios diversos.
Los "propietarios" de tierras extralegales nunca pueden ni podrán,
bajo el actual sistema judicial, acceder a créditos bancarios;
ni ampliar sus mercados para aprovechar economías de escala; ni
acceder a la responsabilidad limitada, controlando riesgos y obligaciones;
ni utilizar contratos seguros y ejecutables; ni mucho acceder a mecanismos
que resuelvan eficientemente conflictos comerciales. Estan condenados
a nunca ser verdaderos capitalistas.
Los grandes obstáculos, en forma sintética, para que un
pequeño propietario hondureño se convierta en un verdaderos
capitalista, fueron identificados por los investigadores de campo del
Instituto Libertad y Democracia en el siguiente orden:
1- No es posible determinar con certeza la naturaleza jurídica
de las tierras ejidales, nacionales y privadas, ni tampoco el uso que
les corresponde debido a que todavía es inexistente el registro
el registro de la propiedad inmueble. (según el licenciado Manuel
Antonio Rodríguez Escoto, la Oficina del "Catastro Nacional"
tiene plenamente "mapeadas" todas las tierras, sus dueños
y sus posibilidades productivas). Esta situación ha ocasionado
conflictos de competencia gubernamental y una multiplicidad de titulaciones
y de inscripciones de derechos de propiedad sobre los mismos terrenos.
2- No obstante la profusa normatividad existente, el sistema legal
hondureño, no cuenta con una ley de zonas marginales ni con una
normatividad que permita desarrollar programas de regularización
masiva de la tenencia de la tierra estatal (nacional y ejidal) o privada,
ni de las lotificaciones desarrolladas en las colonias informales.
3-No existe el marco institucional adecuado que permita hacer frente
a los problemas detectados para legalizar, de ser el caso, la tenencia
de aquellos que han ocupado irregularmente terrenos privados, y que a
su vez brinde mecanismos efectivos de protección a los derechos
de los propietarios de dichos terrenos.
4- No existe normatividad que permita solucionar problemas legales
que afectan los derechos de propiedad de un alto porcentaje de hondureños.
5-Los programas de vivienda desarrollados por el Estado no han
culminado en el otorgamiento de titulos de propiedad que pueda ser transados
sin restricciones en el mercado. En muchos casos la transferencia de la
propiedad esta condicionada al pago integro del precio de venta, lo que
generalmente toma mas de veinte años.
6-Los programas de titulación de tierras agrícolas
han sido desarrollados sin haberse diseñado y aprobado las reformas
institucionales requeridas para lograr el objetivo propuesto, por lo que,
a pesar de los esfuerzos desplegados en los últimos veinte anos
y del dinero gastado, la mayoria de campesinos hondureños no cuenta
con titulo de propiedad confiable y seguro sobre los terrenos que ocupa.
Los titulos de propiedad otorgados durante programas masivos de titulación
de tierras no pueden ser capitalizados ya que contienen restricciones
a su transferencia o gravamen.
7-El registro dela Propiedad Inmueble no brinda información
confiable ni seguridad jurídica, habiéndose originado innumerables
litigios por superposiciones de áreas y por multiplicidad de inscripciones
regístrales sobre los mismo predios.
8- La mayoria de los pobres de Honduras puede utilizar solamente
sus propiedades para los propósitos primarios (abrigo, producción
y agricultura); pero nunca puede, generalmente, utilizarlas para otras
funciones de una economía de mercado.
9- Desinterés y desconfianza al momento de iniciar un negocio
legal, por no percibir beneficios en el supuesto funcionamiento de la
legalidad.
10- No se han creado ni desarrollado las instituciones o entidades
que permitan que los pequeños y medianos comerciantes legales puedan
recibir los beneficios de información, crédito, seguridad,
transferibilidad de derechos y otros beneficios que otorga una verdadera
economía de mercado.
En resumen, la investigacion del "ILD" permite concluir que
la razón fundamental de la existencia de un capital muerto tan
significativo en Honduras, es el inadecuado marco institucional que, directa
o indirectamente, genera costos de transacción injustificablemente
altos y complica indebidamente los procedimientos para acceder a una propiedad
legal o para reguralizar la posesión de una propiedad extralegal.
A esto se suma la prevalencia de una burocracia que mantiene un sistema
de leyes confuso, inoperantes y atentatorio contra el desarrollo de un
modelo capitalista moderno que incluya a la mayor parte de la población.
Por lo demas, en cuanto a los orígenes de un capitalismo cuyas
raíces se remonten mas atrás del siglo diecinueve norteamericano,
sugerimos los trabajos económicos del historiador francés
Fernand Braudel. Por ahora, solamente esto.
La
Tribuna, Miércoles 26 de diciembre del 2001
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