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Revela TRACTO SUCESIVO:
Los Zúñiga no son dueños de las tierras de Comayagüela


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Las tierras que la familia Zúniga reclama como suyas en la ciudad de Comayagüela, no les pertenecen, según se deriva de un tracto sucesivo realizado por casi un año por un equipo legal de la Asociación para una Sociedad Más Justa (ASJ), en apoyo a pobladores de la colonia Flor del Campo que trabajan en la legalización de las tierras en las que levantaron sus viviendas hace más de 20 años.

El tracto sucesivo fue una investigación que llevó a la búsqueda y análisis de toda la documentación existente en el Registro de la Propiedad, con el propósito de determinar el origen de las tierras y la propiedad de las mismas.

"Nuestro objetivo era determinar la extensión del terreno, a quién pertenecía y cuál era el origen del terreno", explicó la coordinadora del equipo investigador de la Unidad de Asuntos Legales de ASJ.

El tracto sucesivo fue un trabajo que se realizó en apoyo a las comunidades que por años vienen reclamando a la municipalidad de Tegucigalpa la legalización de las tierras en las que levantaron sus viviendas, por considerar que las mismas son ejidales.

Son tierras, que a su vez, son reclamadas por particulares, entre ellos el abogado y político Oscar Siri Zúniga, quien basa sus pretensiones en una herencia de su abuelo, el poeta Luis Andrés Zúniga, a sus hijos y de éstos a sus nietos.

No obstante, los reclamantes nunca han presentado documentos que acrediten la propiedad sobre las tierras, basando su petición únicamente en el testamento que les dejó su abuelo.

La familia Zúñiga reclama 13 propiedades, las que equivaldrían más de 100 manzanas. Sin embargo, la investigación de ASJ revela que de esas 100 manzanas quizá solamente 40 manzanas les pertenezcan.

—Entrevistas—
Miguel Pastor
Renan Inestroza
Siri Zúñiga
Marco Antonio Andino
Obdulio Chevez
Presidentes de Patronatos

—Reportajes—
Enredo de juicios
Actual Alcaldía negocia
Comunicado CODEPASC
Caso del instituto

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Planos Ejidos
Tracto Sucesivo

$12,000 Millones
Dramas de vecinos

INDICE

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RESULTADOS DE INVESTIGACIÓN

El tracto sucesivo revela que muchas de las propiedades que reclaman como suyas la familia Zúniga fueron inscritas hasta 30 años después de que surgió el Registro de la Propiedad.

También se comprobó que muchos de los títulos de propiedad que dicen tener en su poder los Zúñiga fueron inscritos 20 años después de haber sido inscritos por la alcaldía municipal (1934-1936).

La municipalidad de la ciudad de Comayagüela tenía un título que había sido otorgado por la Corona de España al Común de Comayagüela en 1777. Con posterioridad los ejidos son objeto de remedida en 1892 e inscritos en la Propiedad Raíz en 1899. En virtud del mal estado del documento y de los linderos, los ejidos se remidieron en 1900; pero fue hasta 1911 que esa remedida se inscribió en el Registro de la Propiedad.

Los documentos en el Registro de la Propiedad y los acuerdos municipales muestran que los Zúniga inscribieron parte de las tierras que reclaman hasta en 1930, es decir, 20 años después de que la Municipalidad de Comayagüela, había inscrito ya los títulos de propiedad.

Se sabe que los herederos de los Zúniga hicieron uso de dos figuras legales para inscribir las tierras que no eran de su propiedad: Uno, bajo el sustento de que adquirieron las tierras por buena fe, y una segunda, que adquirieron las tierras por prescripción.

En esa época era común encontrar casos en los que personas con más de 20 años de ocupar una propiedad y no tener ningún reclamo de posibles dueños iban e inscribían las propiedades como propias.

"Mucha gente que ocupaba una propiedad hasta por 20 años y nunca tuvieron reclamos, fueron y la inscribieron diciendo que la propiedad no tenía dueño y que ellos tenían derecho a inscribirla por el tiempo que la han poseído", explica la investigación.

Eran trámites aparentemente legales de los que los Zúñiga pudieron haberse aprovechado, agrega, y haber burlado de esta manera la buena fe de las autoridades.

"Al menos el 70 por ciento de las propiedades que ahora dicen que son propias las adquirieron de esta forma, a través de las publicaciones en las que se hacían ver como dueños de las tierras", añade. "Cuando compraron los terrenos ellos sabían que tenían dueño, que eran de los ejidos de Comayagüela, ellos estaban concientes de eso, pero no lo denuncian así".

En aquellos tiempos, la Alcaldía Municipal cedía en Dominio Util a sus ciudadanos parte de sus tierras para uso de la ganadería o hacienda, "pero cuando los Zúñiga las transfieren (aquellas propiedades que adquirieron por donaciones de la Alcaldía) ni siquiera hacen mención del dominio, lo que hace presumir que es en dominio pleno".

La Alcaldía basada en la premisa de incomerciabilidad, inalienabilidad e imprescriptibilidad de las tierras ejidales, fue que promovió una demanda en contra de los herederos del poeta Luis Andrés Zúniga, porque lo que pide la alcaldía es la nulidad de las inscripciones basado en que su dominio está inscrito con antelación al dominio de ellos.


CONCLUSIONES DEL TRACTO SUCESIVO

1.
Si partimos de que la propiedad ejidal es inalienable e imprescriptible, aunque haya tenedor o tenedores de la tierra- y la Alcaldía tiene ese dominio, la Alcaldía todavía puede recuperar esa propiedad aunque esté inscrita a nombre de otros. La Alcaldía tiene derecho todavía sobre esas propiedades porque las mismas fueron inscritas por terceros a su favor con mucha ventaja y alevosía, pues sabían que las autoridades municipales no se interesaban por saber de sus dominios.
2.
En muchas de las transacciones realizadas para inscribir las tierras a favor de particulares hay alevosía en tanto que se realizaron procesos de transferencia de "derechos de tierra" de padres a hijos y a nietos, lo que facilitó que pequeños grupos familiares se adueñaran de grandes extensiones de tierra de manera irregular.
3.
Se ha detectado que Flor del Campo, Villa Los Laureles, Las Torres, Altos de San Francisco, San Buenaventura, La Rodas, La Pradera y La Rosa, están dentro de los términos ejidales vigentes desde 1900. Un plano elaborado en ese año señala los limites de esas 8 colonias y están dentro de los ejidos de Comayagüela.
4.
Los límites de los ejidos de Comayagüela son fácilmente identificables.
5.
El Tracto Sucesivo ha detectado que muchas de las extensiones que reclaman los Zúñiga varían debido a que las medidas utilizadas en aquel tiempo no son las usadas ahora. Por ejemplo se utilizaba como medida de medios de maíz de sembradura. Hay cuatro o cinco propiedades que de dos medios pasan a 12 medios, es decir, que fueron alteradas las medidas.
6.
Algunas de las propiedades que reclaman los Zúniga no solo cambiaron la forma de posesión, sino también cambiaron en su extensión.
7.
Otro aspecto relevante encontrado en esta investigación es que los antepasados de Siri Zúñiga -entre ellos Manuel Zúñiga y Luis Andrés Zúñiga-, tenían bajo su custodia los llamados Libros del Conservador, que eran los libros que servían para la inscripción de los ejidos, antes de que existiera el Registro de la Propiedad, fueron jueces, lo que pudo haber favorecido la inscripción de las tierras a favor de su familia. Como autoridad tenían la facilidad de inscribir los terrenos.
8.
La Familia Zúñiga reclama la propiedad de un terreno que llaman El Zanjón. En la investigación se determina que hay dos propiedades con este nombre, una de tres manzanas de extensión y otra de ocho manzanas. Los Zúniga solicitaron una remedida de esta propiedad e inscribieron 50 manzanas. Se ha comprobado que en la medición de El Zanjón hubo anormalidades.

 

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