En busca de respuestas

En Honduras, la explotación sexual comercial de menores es una problemática de grandes dimensiones.
Las condiciones de pobreza en la que se encuentran sumidas la mayoría de las familias hondureñas, el maltrato y abuso, producto de la desintegración familiar, ha obligado en los últimos años a un número creciente de menores, a salir a la calle y buscar modos de subsistencia.
Se trata de un problema que trasciende las fronteras nacionales, muchas niñas y adolescentes salen vía Guatemala y El Salvador, donde se ven enroladas en centros de prostitución en los que permanecen encerradas, sin opción a la libertad. Viven en la esclavitud.
Estas niñas, niños y adolescentes, también se vuelven esclavas de las drogas, son víctimas de bandas de traficantes, ligadas al crimen organizado.
Y es que la trata de blancas, junto al narcotráfico y el tráfico de armas , están considerados como los cuatro grandes poderes que existen en el mundo; de ahí que el tráfico de menores para la explotación sexual comercial, sea un negocio altamente lucrativo.

¿Y la acción del gobierno?
El aparato gubernamental hondureño cuenta con una serie de instituciones cuya misión es garantizar el bienestar de la niñez. La Fiscalía Especial de la Niñez que depende del Ministerio Público, fue creada en 1995, con el fin de defender y proteger los derechos de las niñas y niños.

Entrevistas

Ana Pineda
Nora Urbina
Sandra Quiroz
Gerardo Sánchez
Gustavo Zelaya
María Esther


Historias

Estudios

Uno de los problemas que enfrenta esta instancia es la falta apoyo logístico para actuar con prontitud en los casos cuando se presentan denuncias de abuso sexual de menores por parte de proxenetas y dueños de sitios que generalmente operan de forma encubierta.
La Dirección General de la Policía Preventiva, los Juzgados de la Niñez, lo mismo que el Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa), también son instituciones gubernamentales. Los juzgados son las instancias centrales para responder al problema de la explotación sexual.
El Ihnfa es otra institución que hasta el momento no ha contado con centros especializados para la atención de los y las menores que han sufrido de explotación sexual. .
La Secretaría de Trabajo ha sido suscriptora de un importante memorándum para la erradicación del trabajo infantil. La Secretaría de Salud tiene programas, pero ninguno de ellos aborda directamente el problema de la explotación sexual de menores. .

¿Y la sociedad civil?
Como respuesta a la gravedad del problema y al hecho de tratarse de un sector estigmatizado, Casa Alianza de Honduras, a iniciativa de su director Manuel Capellín, abrió en diciembre del año anterior la Casa Querubines, donde ahora las menores pueden reiniciarse en una nueva vida.
Asimismo, UNICEF junto a otras instituciones gubernamentales y no gubernamentales han firmado un proyecto para realizar acciones preventivas en torno a la explotación sexual comercial de menores.
Como resultado del trabajo de diferentes instituciones, contrario a lo que sucedía antes, ahora existe información clara que muestra una radiografía de este problema en Honduras.
En el año 2002, UNICEF junto a la Alcaldía de San Pedro Sula, realizaron un estudio sobre explotación sexual en esa ciudad del norte de Honduras, encontrándose datos reveladores.
IPEC/OIT junto al Centro de Estudios de la Mujer (CEM-H), presentaron el año anterior, un estudio completo sobre explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes en Honduras. La más reciente investigación fue presentada por Casa Alianza, donde se establecen los sitios que toleran el abuso sexual contra menores.
Un aspecto puntual para los organismos que trabajan a favor de la niñez y las instancias judiciales, es que las y los diputados de la Cámara Legislativa, estén lo suficientemente conscientes de la dramática situación de los y las menores que sufren explotación sexual, a fin de que se apruebe, lo antes posible, el anteproyecto de Reformas al Código Penal, propuesto por la Comisión Interamericana de la Mujer.
La esperanza es que los resultados de tales acciones logren ponerle fin a los abusos cometidos contra menores como Kathy, quien relató como una vez unos clientes la llevaron detrás de unas cañeras "me amarraron a un poste y me violaron".