Gran aporte del gobierno,
"Con la matrícula consular sabremos cuantos son, donde viven nuestros compatriotas y lograremos mejorar la calidad de su vida, sea que vivan legal o ilegalmente en Estados Unidos. Con este instrumento, lograremos mantenerlos más ligados a nuestro país", explicó. En su condición de ex embajador de Honduras en Washington, Hugo Noé Pino, dijo no creer que este mecanismo tenga un impacto masivo pues los migrantes se mueven solo cuando creen que una acción les será de beneficio. Los hondureños en Estados Unidos se han mostrado renuentes a los
procesos de identificación, los esfuerzos para su inscripción
en el programa de protección temporal (TPS) promovido por los gobiernos
de Nicaragua, El Salvador y Honduras después del paso del huracán
Mitch lo ha demostrado, se señaló. Cosenza participó como expositor en el Foro "Remesas para el Desarrollo" en el cual hizo un largo recuento sobre las causas de la inmigración, las ganancias y las pérdidas del fenómeno y las acciones gubernamentales para enfrentarlo. Como aspecto negativo expuso que el fenómeno se lleva consigo a hondureños emprendedores y mano de obra calificada y deja tras de sí familias débiles, madres, esposas e hijos que deben enfrentarse a la vida solos y la perdida del control sobre la política cambiaria, entre otros. Resaltó también sus bondades. "Las familias se benefician de las remesas. La economía igualmente mejora. No solo por el ingreso de divisas, que nos permite financiar nuestras exportaciones y reducir la devaluación del Lempira, sino también porque las inversiones y los gastos de las familias en Honduras reactivan la economía". "No podemos negar que las remesas han mejorado el nivel de vida de miles de nuestros compatriotas. Gracias a las remesas, ellos ahora tienen mejor vivienda, y cuentan con más comodidad en sus hogares. Otros han podido establecer pequeños y medianos negocios. En general, habría que aceptar que las remesas han mejorado el nivel de vida de miles de nuestros compatriotas", indicó. Como gobierno dijo que se han hecho cosas buenas y malas. Buenas como haber logrado la extensión por cuatro veces del TPS que, a su juicio, abre el camino para la residencia legal de quienes se han inscrito en el mismo, y malas, como el no tener siquiera una cifra exacta del número de hondureños residiendo legal e ilegalmente en Estados Unidos. Señaló que lo que falta por hacer es mucho. Que los retos son grandes, entre los que mencionó fomentar las exportaciones de "productos nostálgicos", artesanías y el turismo. Como partes del reto mencionó el fomentar el uso de remesas adicionales para la construcción de obras de interés comunitario y facilitar el acceso para el financiamiento de vivienda para sus parientes en Honduras. Esto favorecería al sistema financiero y a la industria de la construcción, comentó. "Pero nuestra principal meta debe ser el generar las condiciones para el regreso de quienes han abandonado la patria", planteó. Analistas dijeron que éste último es un reto que parece
imposible de lograr, al menos en el corto tiempo, ya que las medidas del
gobierno más bien tienden a endurecer la situación económica,
lo que más bien favorece la inmigración ilegal. |