¡Así
como me puede estar pasando , le puede estar pasando a sus propias
hijas!
Dejar el miedo a un lado y revestirse de valor para castigar
al culpable, es en muchos de los casos el obstáculo mayor
que enfrentan las mujeres que han vivido en carne propia una violación
sexual.
Sin embargo y aunque desde noviembre del año 2003, cuando
faltaban pocos días para la realización de la audiencia
preliminar, el 11 de Diciembre del mismo año, Dalia Romero
no ha querido declarar en los medios de comunicación; en
aquella oportunidad lo hizo para inicialmente decir “espero
que sobre todo se haga justicia, que el proceso se lleve a cabo
limpiamente de la manera más claro que se pueda llevar.
Sí ha habido ciertas pausas , ciertos enganches que no
me han dejado muy conforme que se diga , pero el caso va prosperando,
caminando , un poco lento pero va y espero que si se llegue al
final, un final con justicia, una condena , que se dé una
condena…para mi bien y el de muchas personas más,
el de muchas mujeres más que están en mi misma situación”
Nadie desconoce que, con raras excepciones, las autoridades en
este país, son presa fácil de los que acostumbran
comprar conciencias y consciente de esa situación, una
de las primeras peticiones que Dalia hizo en aquella oportunidad
fue que hubiese transparencia en el caso y una verdadera aplicación
de la justicia.
“así como me puede estar pasando a mí le
puede estar pasando a sus propias hijas …de las mismas personas
les puede pasar a mucha gente…que no se presten para eso
..porque no lo considero justo…no creo que sea justo”.,
aseveró.
Las escuetas declaraciones, fueron ofrecidas hace casi dos años,
tiempo que ha transcurrido desde que Dalia vivió una de
las peores tragedias de su vida y aunque el responsable de ésta,
guarda prisión pagando su castigo, Dalia no ha querido
referirse públicamente al tema, sin embargo pide a todas
aquellas mujeres que han recibido y continúan recibiendo
abusos sexuales, no se den por vencido y luchen contra aquellos
violadores que andan sueltos en las calles sin haber recibido
su mere