Una
guerra desigual,
Estos son los antecedentes que ha querido resaltar Nelson Parks, Sub Director General de la Dirección General de Producción y Consumo de la Secretaría de Industria y Comercio. Parks manifestó que es digno de felicitar a los empresarios que durante un año lidiaron con la acumulación de costos y sacrificar utilidades "por que no perdieron, solamente dejaron de ganar", indicó el funcionario público. Sin embargo, declaró que el hecho de que ya no esté vigente el Gran Acuerdo Nacional no justifica el aumento de los precios, cuyo inició se dió el 2 de mayo del 2003 con el incremento al precio del azúcar. Según Parks el aumento del precio del azúcar y el de la carne de pollo permitió el avance de una ola especulativa en el comercio, reflejada en las tendencias alcistas de la manteca y la harina de trigo. Controles de Precios "Un control de precios representa un obstáculo al comercio, es una contradicción a cualquier negociación de un tratado de libre comercio", expresó. Consideró, además, el problema con los consumidores no es un asunto de precios, si no un asunto de salarios porque el consumidor se ve obligado a gastar más lempiras para la adquisición de una misma cantidad de productos. "El aumento del salario mínimo en un 12 por ciento denota una clara desproporción con el alza de los precios, en definitiva siempre se reduce la capacidad adquisitiva del consumidor", expresó. Así mismo, aludió que los empresarios hondureños argumentan que los precios nacionales están a la altura o por debajo de los precios manejados en el área centroamericana, no obstante, resaltó que los salarios que se pagan en el país son inferiores a los que se pagan en la mayoría de países de Centro América. TLC y Libre Importación Según lo manifestado por el Sub Director de Producción y Consumo, Honduras siempre entra en desventaja en los tratados de libre comercio que negocia, sencillamente porque no tenemos mucho que ofrecer en el cuanto a exportaciones. Por otro lado dijo que la firma del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, podría significar a corto plazo un beneficio para los consumidores porque tienen mayor cantidad de alternativas para la elección de un producto, sin embargo con el poco poder adquisitivo del consumidor hondureño habría a futuro un mercado saturado de productos y personas sin capacidad para adquirirlos. "En Honduras mal predicamos un libre mercado y por otro lado tenemos empresarios que son timoratos no les gusta invertir", asegura Parks y por eso las libres importaciones podrían quebrar fácilmente a las empresas débiles existentes en el país enfatizó. Soluciones Aunque estos procesos se deben realizar por etapas, Parks aconsejó que no deben influenciarse por los políticos "porque una solución económica requiere una solución económica". Acotó que debe evitarse el consumismo irracional y los empresarios "deben tener una cultura menos avorazada". www.revistazo.com |