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La
muerte de Leonardo
UN
CASO TIPICO DE INFLUENCIA DE PODER E IMPUNIDAD
Leonardo René Morales Alvarado
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Leonardo René Morales Alvarado era un niño
feliz. Estaba empezando a crecer. Solo tenía 7 años
de edad, pero un joven irresponsable bajo los efectos del alcohol
y al volante de un coche asignado al Poder Judicial, en un día
inhabil, y con el manto protector de una suegra, miembro de
una de las familias políticas de mayor influencia en
el país, le arrebató la vida una mañana
de domingo 17 de octubre de 1999.
Leonardo iba con su familia para la iglesia, entre tanto, Patrick
Douglas Guilbert Fortín y un grupo de amigos regresaban
de una parranda de más de dos días, completamente
borracho.
Patrick Douglas conducía un carro asignado por la Corte
Suprema de Justicia a la magistrada Irma Violeta Suazo de Rosa
Bautista, su suegra, para uso estrictamente oficial. |
Sin embargo, el joven utilizó el vehículo
para su juerga de más de dos días, siendo este un
claro ejemplo del abuso de bienes estatales que realizan muchos
funcionarios del país.
Patrick Douglas destruyó la vida de la familia Morales en
escasos minutos, pero eso no importó pues el poder de su
suegra evitó que se le aplicara el peso de la ley a pesar
de haberse comprobado legal y científicamente que andaba
completamente borracho al momento del accidente.
El 15 de diciembre de 1999, último día de trabajo
en la Corte Suprema de Justicia, previo a las vacaciones de navidad
y año nuevo, un juez del Primero de lo Criminal, Rubén
Dario Ramírez, dictó libertad bajo fianza a Patrick,
quien de inmediato salió del país seguramente cargando
en su conciencia la responsabilidad del abominable acto del que
fue responsible.
"En un día éste juez actuó todo",
comenta lacónicamente el abogado Felipe Morales. "Desconoció
las pruebas científicas, tomó declaraciones, redactó
el auto de excarcelación…".
La fiscalía tampoco actuó en este caso.
La impunidad se evidenció también en el caso de la
magistrada Suazo de Rosa Bautista a quien ni siquiera se le abrió
un juicio por su abierta participación en este caso y su
comprobada acción de obstrucción de la justicia.
Hoy en día, éste es quizá el caso más
claro de la influencia política que genera impunidad en esta
empobrecida nación centroamericana.
Este caso fue debidamente documentado, científicamente probado
(por expertos de Estados Unidos) que el responsable del accidente
estaba completamente borracho al momento de ocasionar el accidente.
No obstante, las pruebas presentadas ante los tribunales competentes
no fueron suficientes para mantener en la cárcel al responsable
del abominable hecho que terminó con la vida de un niño
de tan solo 7 años, que iba, una mañana de domingo,
con su madre y sus hermanos, para la iglesia, como lo acostumbraba
cada fin de semana.
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¿y la justicia, donde está ?
Para Leonardo Morales, padre del pequeño, esta interrogante
aun no tiene respuesta. El dolor regresa a su alma cada vez que
recuerda que casi transcurren cinco largos años desde que
su pequeño angelito partió al cielo, pero además
la ira se alberga en su mente cuando observa que en este país
la justicia es ficticia para los pobres, ya que pese a todas las
pruebas y evidencias presentadas en contra del protagonista de esta
tragedia, este aun anda libre, sin pagar su culpa y sin un escarmiento
que aunque no devolverá a la vida a Leonardo, evitará
que cometa otra tragedia como la que hizo vivir a la familia Morales.
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