Negligencia
de fiscales permiten que homicida quede libre
Mientras estas dos familias sepultaban y lloraban
a sus parientes, el hechor salía libre gracias a la descoordinación
de los fiscales del Ministerio Público y al informe redactado
por los agentes de la Sub Dirección de Tránsito.
 |
Según el informe policial, minutos después
de ocurrido el accidente los agentes Juan Alberto Gómez
y Santiago Sánchez detuvieron inmediatamente al conductor,
luego los especialistas de la Sección de Investigación
de Accidentes de Tránsito (SIAT) le practicaron el
examen de alcoholemia por saliva.
|
Posteriormente al detenido lo trasladaron a la Cuarta Estación
de la Policía y de aquí lo remitieron a las oficinas
de Tránsito.
En la prueba, López presentó un grado de alcohol
de 0.60 miligramos de decilitro. Sin embargo esta prueba no fue
confirmada por el examen de sangre porque a la fiscalía
se le olvidó ordenarla. La prueba de alcoholemia a través
de la sangre la ordena el fiscal y la convalida el juez de letras.
El fiscal Francisco Abel Portillo llegó al lugar del accidente,
pero nada más a verificar el hecho y a firmar la hoja de
levantamiento de los cuerpos. La fiscalía actuó
hasta que la Sub Dirección de Tránsito le envió
su informe junto con el detenido.
El jefe de los fiscales de turno Carlos Fabricio Erazo, tras
recibir el informe policial, en lugar de remitir al responsable
a Medicina Forense lo mandó al Hospital Escuela porque
presentaba una herida en el rostro y consideró que la curación
era lo más importante, sin darle prioridad a la realización
de la prueba de alcohol en la sangre.
Al fiscal se le olvidó exigir la obtención de una
muestra de sangre para confirmar el examen de alcoholemia que
le practicó la policía. A las 7:00 de la mañana
del domingo 15 de febrero, Erazo, Portillo y la fiscal Mercedes
Ruiz entregaron el turno al grupo de fiscales coordinados por
Carlos Alexis Pérez.
Según Portillo, a la hora de la entrega del turno, todavía
el conductor no había llegado del hospital y tampoco se
había recibido el informe de investigación para
sustentar el caso. El fiscal sostuvo que el informe llegó
en el transcurso del día, pero Pérez, quien era
el fiscal encargado del turno del día, no le dio trámite.
A las 7:00 de la noche, Pérez le trasladó nuevamente
el expediente a Erazo y éste le asignó el caso a
la fiscal Mercedes Ruiz. Como estaban a punto de vencerse las
24 horas para decidir si remitir el detenido a los tribunales
de justicia o dejarlo libre la fiscal tomó una decisión
fundamentándose en el informe técnico de Tránsito.