Santa Rosa de Copán necesita L 54 millones para agua

Juan Carlos Elvir es el alcalde municipal de la ciudad de Santa Rosa de Copán, en el occidente de Honduras. Un fiel defensor del municipalismo en el país y hoy en día de la aprobación de la Ley Marco del Sector de Agua Potable y Saneamiento.

Elvir considera que esta ley favorece la participación ciudadana en la toma de decisiones importantes que involucran el bienestar público, como lo es el manejo de un servicio de vital importancia como el del agua potable.


Juan Carlos Elvir

"Creo que el empoderamiento, él permitirnos que nosotros seamos los que solucionemos nuestros problemas, qué busquemos nuestras alternativas debe ser la solución al problema. Creo que debemos buscar mecanismos más participativos, transparentes", señala.

También expone que la ley no establece la privatización del sistema, la ley lo que fija es que le queda en potestad a las corporaciones municipales determinar sus sistemas o formas de administración,

"En ningún momento la ley fija que vamos a vender bienes municipales a una empresa privada, estamos hablando de administración, un ente que permita la administración del sistema de agua potable, no es el otorgamiento de los bienes o la venta de los bienes municipales", dice.

Además, recuerda que actualmente de 99 acueductos en ciudades mayores de 2000 habitantes, el SANAA solamente opera 22.

Con esto se prueba -según su criterio- que las municipalidades si están técnicamente capacitadas para manejar este tipo de servicios. "La municipalización no es igual a la privatización, el problema es que se ha querido revolver el sebo con la manteca", argumenta.

Y en defensa de la ley en discusión expone que ésta solo busca crear un marco regulador del proceso que ya está vigente en más de 100 municipalidades del país.

En Santa Rosa de Copán la red del servicio de agua fue construida por el operador estatal del servicio, pero el área de comercialización ha sido manejada por la municipalidad.

Elvir explica que desde 1998 han comenzado a sentar las bases de lo que será una empresa municipal de aguas con capital mixto con la que pretende despolitizar la prestación del servicio, tecnificar la red, ampliar la base de usuarios y garantizar el manejo ambiental de las escasas fuentes de agua de la comunidad.

En el área urbana residen unas 38,000 personas, de las cuales el 79 por ciento tienen acceso al servicio de agua potable en sus hogares un promedio de 6 horas, dos días a la semana.

Como usted verá es un problema serio el del abastecimiento. Es una ciudad a 1,150 metros sobre el nivel del mar, donde no ha posibilidad de traer agua por gravedad por lo que requerimos de bombeo.

Elvir dice que el caso de su ciudad es ejemplo del proceso de participación ciudadana en la resolución de sus problemas más importantes.

Recuerda que en 1999 concertó en cabildos abiertos la ejecución del proyecto de construcción de un acueducto, la atención al tema de alcantarillado sanitario, la protección y plan de atención de la cuenca, el mejoramiento de la unidad de servicios y de mecanismos de cobro de la municipalidad.

La ejecución del plan representó incrementos en las tarifas de entre 100 y 500 por ciento. Todo fue concertado en 26 asambleas y un cabildo abierto como un mecanismo alternativo y de participación a la solución del problema.

Actualmente tiene en proyecto la construcción de un acueducto que requiere una inversión de 54 millones de lempiras que va a elevar 600 metros sobre el nivel del mar el agua y con ello satisfacer el déficit de agua para el año 2020.

Y para ese momento, Elvir plantea que la nueva ley le permitirá identificar cooperantes que garanticen la calidad de los servicios y el mejoramiento de los servicios vigilados y auditados por el gobierno estatal que será un ente facilitador del proceso.

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