|
Nelly
Soliman: Municipalización no significa privatización
|
En El Progreso, uno de los principales centros poblacionales del
norte de Honduras, las protestas en contra de la privatización
de los servicios de agua han sido frecuentes.
Centenares de personas se han manifestado en las calles en contra
del proceso por considerar que el mismo les quitará la participación
activa que muchos de ellos tienen en el proceso de gestión
y administración de pequeños proyectos de abastecimiento
a través de las Juntas de Agua.
|
Nelly Soliman
|
Su punto principal de protesta es el puente de La Democracia, que se
tiende majestuoso sobre el caudaloso Río Ulúa, símbolos
ambos, del desarrollo comercial y agrícola de la zona.
Los patronatos y las juntas de agua han obstaculizado más de una
decena de veces el paso por el puente para llamar la atención de
las autoridades locales y nacionales. Quieren que se atiendan sus puntos
de vista.
Los protestantes consideran además que una vez que el proceso
de abastecimiento sea municipalizado primero y privatizado inmediatamente
después serán los más pobres, los marginados, los
que no tendrán acceso al servicio.
En El Progreso el servicio es manejado, al igual que en otras 21 ciudades
de más de 2000 habitantes por el principal proveedor estatal del
servicio: El SANAA.
Y aquí, al igual que en el resto del país, se hacen agrias
críticas a la administración del servicio, pero se reconoce
que éste es el único ente, como representante del Estado,
que tiene como objetivo promover la función social del servicio,
la que desaparecerá una vez que pase a manos privadas.
Al paso de las protestas públicas sale la alcaldesa de la ciudad,
la nacionalista Nelly Soliman, quien acusa a sus tradicionales opositores,
los liberales, de manipular a los pobladores en contra del proceso de
municipalización de agua.
Ella, al igual que sus compañeros alcaldes del resto del país,
repiten hasta la saciedad la misma historia: la municipalización
no significa privatización del servicio.
Y dice que apoyan el proceso de municipalización porque se han
planteado a futuro manejar su propio sistema de agua, pues hay posibilidades
de acceder a préstamos que les permitirían mejorar los servicios
públicos, principalmente el del agua, el tren de aseo y el de recolección
de basura.
"No hay que temer a la municipalización, la ley dice que
las municipalidades podrán concesionar o dar a terceras personas
el manejo de las aguas ..., pero no significa que lo vamos a hacer",
plantea.
Dice, además, que se deben desechar las ideas de que "se
les van a quitar las juntas de aguas" e insiste que "la municipalización
no quiere decir ni privatización ni que les vamos a quitar las
juntas de agua. Lo que se está manejando es la administración
del servicio".
Pero los patronatos y las juntas de agua parecen no creer en las versiones
de sus autoridades y han iniciado a nivel nacional un movimiento de protesta
sistematizado en contra del proceso.
Al menos 80 de estas organizaciones dijeron estar "permanente estado
de alerta" y dispuestas a volver a paralizar el tráfico justamente
en el mismo lugar en el que hace más de un año el actual
presidente de la República junto a la hoy alcaldesa de El Progreso
hicieron una actividad igual para exigir el respeto a la Ley Electoral
de Honduras y la inmediata inscripción como candidato presidencial
de Ricardo Maduro.
"La municipalización lleva al concesionamiento y de aquí
solo hay un paso a la privatización. Quieren hacer del agua una
mercancía, incrementar su precio cuando quieran", dijo un
dirigente de la protestas a periodistas del sector.
Al igual que las Juntas de Agua y los patronatos de El Progreso, los
organizados en otros departamentos del país han comenzado a organizarse
para oponerse al proceso de privatización del agua.
En varios comunicados han expresado su decisión de luchar por
mantener la soberanía de las Juntas de Agua y mantener el proceso
de distribución y expansión del servicio como un bien social,
sin fines de lucro, y no como una mercancía que se venda al mejor
postor.
Han dicho que denunciarán en todos los foros posibles a los diputados
que de aprobar la ley de municipalización de aguas como está
planteada quitará al Estado su responsabilidad social de velar
por el bienestar de sus habitantes.
VOLVER ARRIBA
|