De un día para otro
Su vida se convirtió en una pesadilla

Pese a que la empinada cuesta que conduce hacia el Barrio El Picachito deja sin aliento a cualquiera que la suba, sin importar la falta de aire en sus pulmones, Lorena Valle, no paraba de hablar y de contar las peripecias a las que se enfrenta en este mundo para mantener a su familia.


Lorena junto y su Familia

Con un "pase adelante y acomódese", Lorena nos permitió el ingreso a su humilde hogar; una pequeña casa con piso de tierra, que se levanta construida de paredes de tabla de orilla, pedazos de cartón y que alberga en el interior a sus tres hijos y a su envejecida madre.

Del centro de la pequeña morada, pende una sábana, que hace las veces de pared para dividir la casa en dos piezas. Una de éstas la conforman la pequeña cocina y una cama donde duerme María del Carmen Rodríguez, su madre, y Gustavo Pastrana Valle, su hijo de 11 años de edad. En la otra sobresale un vetusto sofá y una cama donde duerme Lorena junto a sus hijas Tania de 14 años y la pequeña Sharon de 4 años de edad.


Pese a que la unión y el amor de ésta humilde familia es evidente, en el ambiente también se percibe la eterna preocupación que reviste la carestía de dinero, "hemos llorado abrazaditas, hemos llorado, hay veces que uno no tiene pero ni para comprar una bolsa de café y yo al verla a ella me desespero y hay veces que no duermo pensando como vamos a hacer el día de mañana", asegura con su voz entrecortada María del Carmen, de 57 años de edad, mientras en sus ojos se percibe una infinita tristeza.

Documentos

Demanda laboral.
Certificación de la secretaria del trabajo.
Ley de Incentivo al Turismo.
Lista de empresas acogidas a la LIT, según el Instituto Hondureño de Turismo.
Tabla de salario mínimo en Honduras.



Aunque la carencia de espacio y de enseres en el hogar, es evidente, a Lorena eso no le preocupa tanto como la posibilidad de perder el pequeño terreno donde vive, ubicado en el Barrio El Picachito y del que aún le falta pagar a la Alcaldía Municipal más de cinco mil lempiras.

Mensualmente ella tiene que entregar a la Alcaldía Municipal una cantidad de dinero, sin embargo el peligro de perder su pedazo de tierra se acrecentó a raíz del despido injustificado y sin pago de sus derechos laborales que recibió por parte de la empresa de comidas rápidas Little Caesar's, ubicada en el centro de la capital.

En esta empresa Lorena recibía un salario mensual de dos mil trescientos treinta y tres lempiras (Lps. 2,333.00) que equivale a (US$ 128.18 mensual), ingreso que le servía para alimentar a sus tres hijos, a su madre, pagaba los servicios básicos, la cuota por el terreno a la Alcaldía Municipal y otros.


María del Carmen Rodríguez, Madre de Lorena


Comienza la lucha por sus derechos

Para esta madre soltera de 29 años de edad, es imposible olvidar la fecha 22 de enero y recuerda, "cuando yo llegué eran las diez de la mañana y salía a las seis de la tarde, cuando yo llego, no me quieren abrir la puerta, mi jefe sale de un solo y me dice, mirá Lorena hay un problema, me dijeron que no te dejara entrar por órdenes de Federico Fiallos el Gerente de Operaciones".

Acto seguido, Lorena asegura que la orden emanada de su ex jefe, fue que se abocara al Licenciado Alfredo Saavedra, miembro de bufete Leitzelar y Asociados y el que funge como apoderado legal de Industrias Turísticas INTUR, de la cual Litle Caesar's, forma parte, para que se le cancelaran sus respectivos derechos laborales.

Sin una explicación verbal o escrita de las causales de su despido y consciente de que su expediente no registraba ninguna opción a esa alternativa por parte de sus patronos, Lorena, aún con su uniforme de trabajo, se fue donde el abogado Alfredo Saavedra, en espera del pago de sus derechos laborales que los 5 años y 3 meses le proporcionaban y que de acuerdo a la ley suman veinte y siete mil cincuenta y tres lempiras con 71 centavos
(Lps 27,053.71) equivalente a US$ 1, 486.47.

"En los pasillos nos conocimos"

La sorpresa de Lorena fue mayor cuando descubrió que ella no era la única persona despedida por la empresa INTUR, ya que a las oficina del apoderado legal de esta empresa se habían dado cita varias personas a quienes de la noche a la mañana la empresa dejó sin empleos, sin pagarles un centavo de sus derechos laborales.

Ante la misma situación, el grupo de ex trabajadores de INTUR que reclamaba sus derechos laborales, decide unir sus luchas. Una de las primeras acciones que determinaron realizar fue abocarse a la Secretaría del Trabajo, lugar donde conocieron a Héctor Borjas, un licenciado en Derecho que se convirtió en el apoderado legal de 27 empleados despedidos por parte INTUR.

El apoderado legal de INTUR, asegura que en días anteriores, este grupo de ex empleados había solicitado un aumento salarial y al negárseles la petición, decidieron darse por despedidos, sin embargo Lorena dice, "eso es falso, ya que nosotros ni nos conocíamos, si no vea usted que todos somos de diferentes restaurantes y fue allí en la oficina de Saavedra, donde empezamos a platicar".

Junto a Borjas, ella y sus ex compañeros de empresa, interpusieron una demanda contra la empresa, para obtener el pago de sus derechos laborales. Sin embargo Lorena asegura que después de un par de meses fue imposible localizar a Borjas, ya que éste no les contestaba ni las llamadas telefónicas.

"Fue entonces cuando decidimos realizar el traspaso y cambiar de representante legal en nuestro caso", asegura.

¡No pierdo esperanzas de que se haga justicia¡

La esperanza es lo último que se pierde, reza un dicho popular y Lorena asegura que se ha aferrado a esa frase y sobre todo a Dios, en su lucha por sobrevivir y por obtener justicia.

"Es triste saber que tiene su trabajo, que tiene trabajo fijo, comida y que de repente la saquen de un solo y que todos los planes que tiene se le vienen de un solo, es triste porque yo soy una mujer sola, no tengo ayuda de nadie y me sentí desamparada".

Aunque han transcurrido varios meses desde que comenzó la lucha para ella y sus ex compañeros de trabajo, Lorena concluye esta historia diciendo, "Talvez ellos ahorita tienen el poder, sobre el dinero, talvez sobre la gente, pero hay un poder divino y yo se que Dios no nos va a desamparar y que va haber justicia, que Dios no nos va a dejar así, él nos va a ayudar".

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