Despedida
y sin pago de prestaciones
Decide buscar el famoso sueño americano
Mientras su mirada se pierde en el ocaso del
sol cada tarde, las gradas de madera que dan acceso a la pequeña
vivienda, se han convertido desde hace algunos meses para
Faustina Ordóñez, en el lugar donde llora y
recuerda a su querida hija Bersalia Ordoñez.
Atragantada por las lágrimas, Faustina de 57 años
de edad, recuerda las últimas palabras emanadas de
la boca de su hija, "hay mamita, ahí me cuida
a los niños", cuando ella se despidió e
inicio el viaje buscando el famoso sueño americano.
Faustina Ordóñez
Bersalia Ordoñez
La determinación de Bersalia tomó
por sorpresa a su madre, sin embargo la crisis económica
y la falta de un empleo para palearla, obligó a Bersalia,
a tomar la determinación de buscar mejores derroteros
en los Estados Unidos, dejando a sus dos pequeños bajo
el cuidado de su madre.
"Yo sufro con su partida, me siento mal; ella me dice que
le pida a Dios y yo siempre le pido a Dios, que me dé
fuerzas", manifiesta Faustina mientras sostiene la fotografía
de su hija en sus manos.
Bersalia Ordóñez, de 32 años,
quién es madre soltera con dos pequeños, Javier
Misael de 7 años y Carol Ordóñez de
6 años de edad, laboró por más de 3
años en Church's Chicken del boulevard Juan Pablo
Segundo y fue despedida el pasado 20 de enero del presente
año, sin los diez y nueve mil ciento treinta y cuatro
lempiras (Lps. 19,134.47) equivalente a US$ 1,051.34 que
por concepto de prestaciones laborales le correspondían.
Según sus familiares, el despido de Bersalia se produjo
de un día para otro, lo más lamentable, recalcan,
es que la empresa -INTUR- no le dio el dinero de sus derechos
laborales ni de los beneficios que la ley estipula.
"Es lógico que cuando un jefe nos despide tiene
que pagarnos de inmediato, las leyes así lo dicen verdad?,
pero ésta gente no sé que es lo que piensa",
aseveró Silas Ordóñez, hermano de Bersalia,
en tono airado por la situación que a raíz del injustificado
despido, su hermana ha tenido que sobrellevar.
¡Pedimos que se haga justicia¡
Faustina asegura que a Bersalia su jefe inmediato, David Castro,
le dijo que el pago de sus derechos laborales podría obtenerlos
a través de Alfredo Saavedra, representante legal de INTUR.
Sin embargo a la sorpresa por el despido de Bersalia, se le unió,
días después, el desconcierto de que nunca existió
tal cheque de pago y que hasta la fecha a ella a no se le ha dado
su dinero.
Al igual que el resto de los afectados, Bersalia fue una y otra
vez en busca de su dinero, hasta que decidieron buscar un apoderado
legal para iniciar la demanda judicial en contra de INTUR.
Los 27 despedidos, incluyendo a Bersalia, contrataron los servicios
del Héctor Borjas, como apoderado legal, sin embargo días
después de emprendida ésta acción, Borjas
abandonó el caso.
La desesperación que generó la falta de fuentes
de empleo en el país y el abandono del caso por parte de
Borjas, orilló a Bersalia a tomar la intrepidez de irse
ilegal a Los Estados Unidos, mientras tanto sus familiares en
Honduras no pierden la ilusión de que se haga justicia.
"Estas personas con todo el dinero que
tienen, no tienen la felicidad que nosotros tenemos, porque
nosotros los pobres nos comemos los frijolitos tranquilos,
pero éstas personas van a pagar si no hacen lo correcto",
aseveró Silas a REVISTAZO.COM.
Aunque ya transcurren varios meses desde que Bersalia dejó
su país, Silas asegura que cuando habla con su hermana,
ella le pide siempre que luchen para obtener lo que por
ley le corresponde.
Pero mientras eso ocurra, a Faustina sólo le queda
seguir cuidando de sus pequeños nietos en su humilde
vivienda ubicada en la colonia Villa Nueva de Tegucigalpa
y contemplando el horizonte implorando a Dios que se ablande
el corazón de los que asegura, tienen mucho y le
quitan lo poco a quienes no tienen nada.