¿Y a nosotros quién nos exonera?
Se preguntan propietarios de Comidas Rápidas hondureñas.

Maritza Berlioz, propietaria de Burger Hut
Durante más de 30 años, Maritza Berlioz, propietaria de Burger Hut, luchó por mantener a flote sus negocios de venta de hamburguesa. Aunque al inicio tuvo bajo su administración 5 locales diseminados en Tegucigalpa, en la actualidad, sólo cuenta con el que está ubicado en el Centro Comercial Los Castaños, lugar donde mencionó una vez más su descontento con las leyes que se crearon para incentivar el turismo y la inversión en el país y que según ella sólo beneficia a grupos privilegiados extranjeros.

¿Quién nos exonera a nosotros?, fue una de las primeras interrogantes que emitió y con la que tituló uno de sus artículos publicado en mayo del 2003 en el diario La Tribuna y mediante el que hace una serie de reclamos al gobierno por quitarles el derecho a formar parte de los empresarios que reciben los beneficios que la Ley de Incentivo al Turismo y que incluye entre otros rubros, a los negocios que se dedican a la venta de comidas rápidas y de bebidas en el país.

La ley de incentivo al turismo que entró en vigencia mediante decreto número 314-98 y publicado el 23 de abril de 1999 en el diario la Gaceta, establece en su redacción, entre otras prebendas, la exoneración de impuestos durante 10 años a partir de su creación, a empresas o establecimientos de diferente índole, incluyendo entre éstas a las que venden comidas rápidas, sin embargo para Maritza, "eso es una competencia desleal que solo viene a acelerar la quiebra de las empresas pequeñas que por existir con anterioridad a la vigencia de la ley, tienen que pagar toda clase de impuestos".


Documentos

Demanda laboral.
Certificación de la secretaria del trabajo.
Ley de Incentivo al Turismo.
Lista de empresas acogidas a la LIT, según el Instituto Hondureño de Turismo.
Tabla de salario mínimo en Honduras.


Muy indignada Maritza asegura que llevó años tratando de alcanzar los beneficios que la ley otorga, pero asegura que esa ha sido una lucha infructuosa que ella al igual que muchos empresarios hondureños, han librado sin ganar nada.

"Yo creo que si no le dan exoneraciones a los locales, no se las deberían de dar a las transnacionales, porque si el gobierno está tratando de captar más impuestos, captaría muchísimos con estas franquicias", asegura.

"Las empresas hondureñas se han visto siempre en problemas porque las leyes parecen que están diseñadas con nombre y apellido, además pueden se pueden acceder a ella, siempre y cuando se invierta una gran cantidad de dinero en honorarios", aseguró a REVISTAZO.COM, un empresario de la comida rápida y que pidió que omitiéramos su nombre.

El empresario antes dicho, aseguró además que ha sido y es difícil competir con éstas empresas que ofrecen precios en sus comidas muy bajos en relación al que ellos ofrecen ya que los primeros no erogan pagos por concepto de impuestos y los segundo si.

"Yo, no puedo criticar la Ley ya que en Honduras se necesita incentivar el turismo, yo lo que creo es que si las leyes se hacen, deben hacerse parejas y no puede haber recriminaciones entre tipo de inversionistas y otro tipo de inversionistas", increpó.

Entre las empresas exentas del pago de impuestos se ubica INTUR y la relación que precisamente hacen los afectados es que pese a las millonarias cantidades que se evita de erogar al Estado en concepto de impuestos, sus propietarios no han querido pagar los
L. 474.780.02, (cuatrocientos setenta y cuatro mil, setecientos ochenta lempiras con 2 centavos) (U$ 26,086.81) que por concepto de prestaciones laborales le corresponde a sus ex empleados.

¿Como surge la Ley?

La destrucción económica originada por el paso del huracán Mitch en Honduras en 1998, la necesidad de acciones estratégicas para viabilizar la recuperación económica del país, la estimulación de mayor ingreso de corrientes de visitantes internacionales fueron algunos de los aspectos que los diputados del Congreso Nacional tomaron en cuenta para dar vida a la Ley de Incentivo al Turismo(LIT) en Honduras.

De igual forma el permitir una participación más equitativa de las comunidades receptoras de turismo en el país y la planificación de los servicios competitivos que permitan la movilización de las corrientes de viajeros hacia los destinos nacionales, fueron otros puntos que se consideraron y que se incluyeron en el decreto 314-98 que fue publicado en el diario oficial La Gaceta en Marzo de 1999.

Propiciar el desarrollo de la oferta turística del país, es el objetivo primordial de ley; en su redacción esta enumera la serie de empresas que pueden acceder a los beneficios.

Muchos empresarios, conociendo las bondades que la ley proporcionaba, optaron por la apertura de nuevos locales, mismos que la ley estipula por considerárseles industrias turísticas.

"las comidas rápidas se acogen a la ley como una oferta turística, como un proyecto turístico, que en realidad es un negocio, ya que lo que venden son alimentos, comidas y bebidas", asegura Daniel Bustillo, un abogado que laboró durante años atrás para un bufete que se encargaba de la realización de los trámites para incorporar a las empresas a los beneficios que la ley otorgaba.

 


Daniel Bustillo

Y es que esa fue una de las observaciones que muchos de los empresarios, sobre todo hondureños, hicieron a la ley, ya que esta no permitía la inserción de comidas rápidas existente en Honduras, fomentado con ellos una "competencia desleal".

Sin embargo la odisea por la obtención de las bondades que la ley da, no sólo la libraron los empresarios ya existentes, también los empresarios con visión de expansión que trataron lograr su inclusión se encontraban con otro obstáculo.

"Estos beneficios no se le daban a los propietarios de los negocios pequeños por nacer, porque no llenaban ciertos requisitos, ya que había que hacer todos los estudios, los planos de las propuestas de factibilidad etc. y todo acarreaba un costo económico que los pequeños no podían cargar", asegura Bustillo.


Comidas rápidas son excluidas de la Ley de Incentivos al Turismo

Durante el tiempo que estuvo vigente, en silencio, los empresarios que nunca pudieron cobijarse bajo la Ley, mantuvieron un total reproche hacia el gobierno. Algunos "quebraron" y otros decidieron vender sus negocios a sabiendas de que su lucha no tenía apoyo.


Claudia Moir, Asesora Legal del Instituto Hondureño de Turismo

Aunque no especificó si fue o no por el constante pataleo de los dueños de estas empresas, Claudia Moir, Asesora Legal del Instituto Hondureño de Turismo, aseguró a REVISTAZO.COM que el excesivo beneficio a las empresas, fue el principal motivo por el cual se determinó sustraer a las comidas rápidas de la Ley.

Con la determinación anterior, las franquicias que no pagaban tributos al Estado, tendrán que hacerlo al concluir el tiempo que la misma Ley estipula, sin embargo, algunos empresarios consideran que ya es muy tarde, pues tal y como se citó anteriormente, la Ley faculta a quienes lograron su adhesión, a 10 años de privilegios, tiempo que consideran el necesario para llevar a la quiebra a los propietarios que nunca lograron gozar de las gracias de la Ley.

Además de lo anterior, REVISTAZO.COM le da a conocer la lista de empresas, incluyendo las de comidas rápidas que obtuvieron, durante la vigencia del inciso número 2, del artículo 8 y que se refiere a Alimentos y bebidas, los beneficios estipulados en el artículo 5 y 7 de la Ley de Incentivos al Turismo.