Un requerimiento fiscal por el delito de torturas en perjuicios de 13 menores internos en el Centro Correccional de menores Renaciendo, fue promovido este día desde la Fiscalía Especial de los Derechos Humanos, en contra de cuatro agentes del Estado acreditados para resguardar las instalaciones del citado establecimiento.
Los guardias requeridos son José Milton Ventura, guardia asignado por el Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa) y Francisco Martínez, Ricardo de Jesús Pineda Flores, Jorge Alberto Morales Oviedo, estos últimos policías penitenciarios.
El requerimiento fue presentado ante el Juzgado de Letras de lo Penal de Francisco Morazán y en él se pide que para proteger a los niños de Renaciendo, se separe de manera inmediata a los guardias involucrados y que se les prohíba el acercamiento a este y cualquier otro centro que albergue menores.
Según acredita la documentación en poder de esa Fiscalía, el hecho habría ocurrido el pasado 13 de abril del 2005 y según el relato de los menores, los guardias los habrían golpeado en la planta de los pies con tubos de hierro y palos de bambú.
Otro de los vejámenes que se describen en la acción judicial, es que algunos jóvenes fueron obligados a introducir sus cabezas en baldes llenos de aguas negras, de igual forma a colocarse heces fecales en sus rostros.
“Tenemos otros casos de niños que han sido puestos sobre un hormiguero, con la amenaza de que si no permanecen en él, van a ser sometidos a torturas más graves a las que estaban sufriendo en ese momento, otros que han sido lanzados sobre un gran matorral lleno de espinas y una gran cantidad de vejaciones que han sido denunciados y que se están documentando para iniciar las acciones criminales contra aquellos que resulten responsables de las mismas”, dijo a este medio la titular de esa dependencia, Aída Romero.
Romero aseveró además que están a la espera de que el juzgado cite inmediatamente a los requeridos para la audiencia inicial e iniciar un procedimiento que les deduzca la responsabilidad del caso.
La Fiscalía cuenta con seis denuncias en el expediente número 4135-55 y mediante las que se vincula a personal de Renaciendo por violación de los derechos humanos de los internos.
“Están trabajándose a todo vapor, para que si es posible a finales de año ejercer las acciones criminales contra ellos. En cada denuncia hay un promedio entre 4 a 8 agentes de Estado que habrían participado en actos de vejámenes, coacciones o torturas en perjuicios de los niños”, asevera la entrevistada.
Las torturas están a la orden del día, asevera Romero y agrega que si el Estado no actúa con la celeridad del caso, Renaciendo continuará siendo un centro especializado en torturas para jóvenes.