• El chelito intenta fugarse también
• Visita de internos salió despavorida al ver a jóvenes que supuestamente son de la mara 18 en medio de celebración
Redacción Revistazo.com
Aprovechando el revuelo que se armó con la visita de la Primera Dama y la entrega que hizo de “tamales”, dos menores se fugaron el 24 de diciembre de Renaciendo.
Nadie sabe a ciencia cierta cuál fue la hora y menos por donde se escaparon Darwin Santiago Alvarenga y otro menor a quien apodan “el padre”. Lo que si se sabe es que los guardias de seguridad de Renaciendo se percataron de la evasión como a las dos de la tarde, una hora después de que la Primera Dama había abandonado el centro.
Según el personal de Renaciendo la Primera Dama cometió una imprudencia que costó la evasión de los dos menores al ordenar que se sacara a los jóvenes de los módulos denominados cautelares, sentenciados y a los de la “mara 18” .
“Eso no se debe hacer pues hay algunos de ellos que son peligrosos y solo esperan el momento para fugarse”, dijo a Revistazo.com un orientador que prefirió omitir su nombre por temor a represalias.
Y es que según el entrevistado durante el momento en el que los jóvenes estaban en el salón de visita, se armó un desorden en el cual tuvieron que intervenir los policías penitenciarios para evitar que los jóvenes intentaran fugarse.
Elvin Josué Colindres (el “chelito”), fue uno de los menores que también intentó fugarse en medio de la conmoción que se armó.
“Nosotros lo vimos, se iba para todos lados y sus movimientos fueron sospechosos pues cuando le increpamos se molestó y se nos quiso correr”, dijo otro de los guardias del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia , Ihnfa. Los guardias aseguran que tuvieron que encerrarlo para evitar su fuga.
Por revuelo provocado
Visita de internos tuvo que cancelarse.
El personal de Renaciendo manifiestó que Ocaña de Maduro llegó en horas de la mañana dando orden que se sacara a todos los jóvenes de sus recintos sin reparar en las consecuencias de esa acción y peor aún, que ese día se encontraba la visita de los sentenciados y cautelares.
Muchas de las madres y de los familiares de los muchachos salieron despavoridos y temerosos al percatarse de la presencia del resto de los internos en el lugar de la visita.
“Las madres salieron a veloz carrera y con miedo, pues tenían miedo que los de la 18 les hicieran algo”, dijo una fuente a este medio.
Las autoridades de Renaciendo ya dieron parte de este percance y de las dos evasiones que se dieron, a las máximas autoridades.