Mora quirúrgica
La percepción de abandono hospitalario convive con una red que sí opera, pero que no logra responder al volumen de personas que esperan.


Las vivencias de los pacientes en los hospitales son un problema que no solo se refleja en las condiciones del sistema sanitario, sino también en los hogares por la falta de cirugías y medicamentos.
Con respecto a la mora quirúrgica y los centros de especialidad, para enero de 2026 la Secretaría de Salud (SESAL) registró 10,902 cirugías en lista de espera, cifra que posteriormente se elevó a 10,948 pacientes, con un 48% dentro del rango de mora quirúrgica.
Los hospitales de especialidades albergan el 56% de la lista de espera total y el 69% de la mora nacional. Dentro de este grupo, el Instituto Nacional Cardiopulmonar registra un 86% de mora quirúrgica sobre su lista de espera.
La red sí está operando
En cuanto a las acciones institucionales e infraestructura, la autoridad sanitaria reporta que durante los primeros seis meses de gestión se ejecutaron más de 10,000 cirugías en la red pública. Asimismo, se recuperaron y pusieron en funcionamiento 101 quirófanos, mientras que 33 adicionales se encuentran en proceso de rehabilitación.
Para abordar esta problemática, de acuerdo con la SESAL, la reducción de la mora se ha estructurado mediante dos vías complementarias: la red pública y un Plan Piloto con proveedores privados, los cuales registran 360 cirugías completadas.
En cuanto al abastecimiento de medicamentos, en los últimos diez años se ha mantenido una ejecución presupuestaria superior al 70% del presupuesto aprobado. El punto más alto se alcanzó en 2025, cuando se logró una ejecución del 100% de los fondos destinados a este rubro.
Sin embargo, los esfuerzos no son lo suficientemente eficientes y funcionales para responderle a toda la población. Debido a esto, ASJ afirma que urge agilizar los procesos administrativos para brindar una respuesta pronta a los 10,948 pacientes que esperan por una cirugía en la red pública.
Si bien las medidas de emergencia permiten atender la crisis actual, el abordaje resulta insuficiente si no se atiende el problema estructural, por lo que se vuelve prioritario trabajar e implementar una propuesta de transformación integral del sistema de salud pública.




